Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Disminución de riesgos cardiovasculares y dietas

La investigación emuestra que la dieta centrada en el aumento de la ingesta de frutas, verduras, nueces y pescado, es más eficaz para reducir el riesgo cardiovascular que las estrategias que se centran exclusivamente en reducción de la grasa dietética

Disminución de riesgos cardiovasculares y dietas
Noticia adaptada de una Nota de prensa del American Journal of Medicine (Elsevier).
 
Una investigación publicada en American Journal of Medicine analiza la disminución del riesgo cardivascular conseguida bien con una dieta tipo mediterránea o una de bajo contenido graso
 
http://download.journals.elsevierhealth.com/pdfs/journals/0002-9343/PIIS000293431301111X.pdf
 
La investigación emuestra que la dieta centrada en el aumento de la ingesta de frutas, verduras, nueces y pescado, es más eficaz para reducir el riesgo cardiovascular que las estrategias que se centran exclusivamente en reducción de la grasa dietética. Este nuevo estudio explica que aunque, estrictamente, un bajo contenido en grasas tiene la capacidad de reducir el colesterol, los resultados no son tan concluyentes en la reducción de las muertes cardiacas. Analizando todos los estudios existentes respecto al tema en las últimas décadas la conclusión es que una dieta completa tipo mediterránea produce una mayor reducción de muerte cardiovascular e infarto de miocardio no fatal.
 
Las primeras investigaciones  de la relación entre alimentación y enfermedad vinculaban los altos niveles de colesterol sérico a  un aumento de la ingesta de grasas saturadas y posteriormente, a una mayor tasa de enfermedad cardíaca coronaria. Esto condujo a la recomendación de la American Heart Association para limitar la ingesta de grasa a menos del 30% de las calorías diarias, las grasas saturadas a menos del 10% y el colesterol a menos de 300 mg al día.
 
“Los ensayos clínicos realizados en los años 60, 70 y 80 compararon dietas habituales con la  baja en grasa total, baja en grasa saturada, colesterol dietético bajo y aumento de grasas poliinsaturadas,” según el coautor del trabajo James E. Dalen, MD, MPH, Fundación Weil y University of Arizona College of Medicine y  “Estas dietas redujeron los niveles de colesterol. Sin embargo ellos no disminuyeron ni  la incidencia de infarto de miocardio ni las muertes por  cardiopatía coronaria
 
Mediante un cuidadoso análisis de  los estudios y ensayos realizados desde 1957 hasta la actualidad, los investigadores encontraron que el enfoque específico de la dieta mediterránea, es  eficaz en la prevención de enfermedades del corazón, aunque no baje el colesterol LDL o total. La dieta mediterránea es baja en productos de origen animal y grasas saturadas y recomienda la ingesta de grasas monoinsaturadas que se encuentran en nueces y aceite de oliva. En particular, la dieta hace hincapié en el consumo de verduras, frutas, legumbres, granos integrales y pescado.
 
“La potencia de combinar alimentos cardioprotectores individuales es sustancial – y tal vez incluso más fuerte que muchos de los medicamentos y procedimientos que han sido el foco de la cardiología moderna,” explica el coautor Stephen Devries, MD, FACC, Gaples Instituto de Cardiología integral (Deerfield, IL) y la división de Cardiología, Northwestern University (Chicago, IL). “Los resultados de los ensayos haciendo hincapié en la reducción de grasas dietética fueron una decepción, y ello incitó a realizar estudios subsecuentes de dietas completas con una recomendación más matizada por la ingesta de grasa”.
 
Basados en los datos de varios estudios influyentes, que son revisados en el articulo, Dalen y Devries concluyeron que se debe hacer más hincapié en los diferentes grupos de alimentos prefiriendo unos respecto a otros. Ello tiene un mayor efecto cardioprotector y de prevención de enfermedades del corazón que una dieta baja en grasa. Fomentar el consumo de aceite de oliva al tiempo que aumentar la cantidad de verduras, frutas, granos enteros, nueces y pescado muestra ser más eficaz.
 
“Los últimos cincuenta años de la epidemiología y ensayos clínicos han establecido un vínculo claro entre dieta, ateroesclerosis y los eventos cardiovasculares,”, concluye el Dr. Dalen. “Las intervenciones nutricionales han demostrado que es más eficaz en la prevención de las enfermedades cardiovasculares un enfoque de dieta total controlando los grupod de alimentos ingeridos que las dietas bajas en grasas y colesterol”.