Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

GIP: polipéptido intestinal gástrico

Se trata de otra hormona relacionada con el apetito. Científicos de la Universidad japonesa de Kyoto descubrieron que cuando se ingiere una comida rica en grasas se favorece la liberación desde el duodeno de la sustancia hormonal GIP (polipéptido inhibidor gástrico), de modo que los ratones que tienen un fallo en el receptor para GIP, aunque se alimenten con dietas muy grasas e hipercalóricas no aumentan de peso ni presentan el fenómeno de resistencia a la insulina, ya que las grasas no tienden a acumularse sino a usarse metabólicamente. Las esperanzas farmacológicas quedan abiertas.