Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Peces y mercurio

En los dos primeros estudios conocidos en los que el mercurio de peces provocó efectos negativos su fuente alimenticia eran tiburones y ciertas clases de ballenas, que pueden almacenar grandes concentraciones de mercurio. Sin embargo, otra investigación publicada posteriormente la revista LANCET se ha realizado en las islas Seychelles, donde el consumo materno de muy diversas clases de pescado es de 12 veces a la semana, sin que se hayan encontrado efectos negativos sobre las funciones cerebrales de sus hijos. La solución a la discrepancia parece radicar en que tan sólo altas cantidades de mercurio serían perjudiciales, no siéndolo las concentraciones existentes en los pescados habituales.