Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Sabor dulce

Sabíamos que la detección humana del sabor dulce se hacía a través del sistema receptor T1r2+T1r3 de nuestras células gustativas. También se conocía que nuestro intestino y nuestro páncreas tenían otros receptores diferentes capaces de reconocer a las sustancias azucaradas. Ahora, científicos del Centro Monell en Filadelfia acaban de descubrir que estos últimos receptores también están presentes en nuestras papilas gustativas.