Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

¡Asombroso! Los lácteos con leche desnatada predisponen a la obesidad más que los que utilizan leche entera

En su número de hoy la revista Newscientist publica un artículo del nutricionista Walter Willett de la Escuela de Salud pública de Harvard (http://www.newscientist.com/article/dn25102-is-fullfat-milk-best-the-skinny-on-the-dairy-paradox.html#.UweytWJ5M6s), haciéndose eco y comentando dos serias investigaciones publicadas en dos reputadas revistas científicas (Scandinavian Journal of Primary Health Care, vol 31, p 89 y European Journal of Nutrition, DOI: 10.1007/s00394-012-0418-1) cuyas conclusiones indican lo señalado en el título, dando lugar a lo que se podría denominar “la paradoja de la grasa láctea”.

¡Asombroso! Los lácteos con leche desnatada predisponen a la obesidad más que los que utilizan leche entera
En su número de hoy la revista Newscientist publica un artículo del nutricionista Walter Willett de la Escuela de Salud pública de Harvard (http://www.newscientist.com/article/dn25102-is-fullfat-milk-best-the-skinny-on-the-dairy-paradox.html#.UweytWJ5M6s), haciéndose eco y comentando dos serias investigaciones publicadas en dos reputadas revistas científicas (Scandinavian Journal of Primary Health Care, vol 31, p 89 y European Journal of Nutrition, DOI: 10.1007/s00394-012-0418-1) cuyas conclusiones indican lo señalado en el título, dando lugar a lo que se podría denominar “la paradoja de la grasa láctea”.
 
En el trabajo aparecido en la revista Scandinavian Journal of Primary Health Care se investigaron  1782 hombres y el consumo de productos lácteos ricos en grasa se ​​correlacionó con un menor riesgo de desarrollar obesidad central – un exceso de peso alrededor del abdomen. En la más reciente del European Journal of Nutrition se realiza un detallado meta-análisis de 16 relevantes estudios previos y también se apunta a un aumento de peso con los lácteos desnatados
 
El Dr. Willett intenta explicar este hecho en la revista Newscientist del siguiente modo:
 
 
 
P: ¿Qué opina de la sugerencia de que el consumo de productos lácteos ricos en grasa lleva a que uno sea menos propenso a acumular kilos?
 
R: Los resultados para el peso corporal no son demasiado sorprendentes, ya que otros muchos estudios no han apoyado la idea de que la grasa en la dieta esté específicamente relacionada con una mayor grasa en nuestros cuerpos. La idea de que todas las grasas son malas aún persiste en la mente de muchas personas, a pesar de muchas evidencias de que ello no es cierto. En todo caso, las dietas bajas en grasa pero altas en carbohidratos son las que parecen estar relacionadas con una mayor ganancia de peso a largo plazo.
 
 
P: ¿Cuándo se originó la idea de que los productos lácteos con toda la grasa eran perjudiciales?
 
R: Este concepto surgió en los años 1950 y 60, cuando se demostró que las grasas saturadas incrementaban el colesterol en sangre. Dado que la grasa láctea tiene un alto contenido de grasas saturadas (alrededor del 65 por ciento), se consideró dañina. Además, en la década de 1950 el fisiólogo americano Ancel Keys y sus colegas mostraron que las zonas con alto consumo de grasas saturadas, en gran parte procedentes de grasas lácteas, tenían tasas mucho más altas de enfermedad cardíaca que len os países mediterráneos, en los que el consumo de lácteos es menor.
 
 
 
P: ¿Cómo se fortaleció esa idea tanto y ha persistido tanto tiempo?
 
R: La idea no es totalmente errónea, pero el efecto de la pérdida de peso con la reducción de grasa saturada depende de lo que la reemplace en la dieta – consciente o inconscientemente tendemos a reemplazar una gran reducción en calorías con algo parecido. Además, las conclusiones sobre la relación entre los niveles de grasa saturada y el colesterol en la sangre se han confirmado muchas veces.
 
 
 
P: Entonces, ¿cuánto lácteos con toda su grasa debemos consumir?
 
R: Pienso que las directrices actuales de los Estados Unidos han exagerado la necesidad de una alta ingesta de productos lácteos, en parte debido a que también se han exagerado  los requerimientos de calcio. Creo que una o dos porciones al día (alrededor de 250 a 500 gramos de leche) proporciona suficiente calcio, y que este nivel es adecuado.
 
 
 
P: ¿Tiene alguna teoría sobre por qué el riesgo de obesidad podría ser mayor para las personas que consumen productos lácteos bajos en grasa?
 
R: Una explicación probable es que la versión con toda la grasa proporciona una sensación de más saciedad, pero también es posible que algunos de los ácidos grasos en los productos lácteos tengan un efecto adicional sobre la regulación del peso. También, por desgracia, en muchos productos lácteos bajos en grasa, lo que ocurre es que la grasa se ​​sustituye por el azúcar, y esto casi seguro que induce un mayor aumento de peso que las versiones con grasa completa. En nuestras propias investigaciones hemos encontrado que el consumo total de productos lácteos no se relaciona sustancialmente con la ganancia o pérdida de peso y que, concretamente, el consumo de yogur con toda la grasa se ​​relacionó con un menor aumento de peso. La imagen de los productos lácteos y la salud es compleja y necesita mayores estudios.