Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Obesidad: ¿un paso decisivo hacia su comprensión y tratamiento?

Me preocupa mucho el hecho de que lo accesorio sustituya a lo principal en cualquier tema. Y en la actual, por otra parte, admirable sociedad de la comunicación, es lo que ocurre, demasiado a menudo, con llamativas noticias e informaciones que logran “moldear” la percepción ciudadana, quedando impreciso el hecho original

Obesidad: ¿un paso decisivo hacia su comprensión y tratamiento?
Me preocupa mucho el hecho de que lo accesorio sustituya a lo principal en cualquier tema. Y en la actual, por otra parte, admirable sociedad de la comunicación, es lo que ocurre, demasiado a menudo, con llamativas noticias e informaciones que logran “moldear” la percepción ciudadana, quedando impreciso el hecho original. Como anécdota, hace unos días, me comentaba una persona cercana y perfectamente conocedora de la cuestión, que para el líder principal de un importante partido político español el motivo principal de su preocupación no era el contenido programático de su formación o las actividades de la misma, sino la imagen que de todo ello se diera en los medios de comunicación.
 
La ciencia no es inmune a este hecho distorsionador de la realidad y, cada vez más, investigadores, entidades científicas, revistas especializadas, etc., sucumben ante su necesidad de ofrecer, al menos aparentemente, resultados espectaculares, con grandes índices de impacto, abundantes citaciones, etc., que les ayuden en la competitiva lucha por la financiación.
 
Pero la realidad del conocimiento científico no suele sustentarse en esos aparentes grandes saltos, sino en el acúmulo constante de nuevas informaciones que ayudan a entender el problema estudiado.
 
Viene todo esto a cuento de que en la tarde de hoy miércoles la importantísima revista Nature publica un artículo titulado “An obligatory role for neurotensin in high-fat-diet-induced obesity”, muy ampliamente publicitado en su información previa embargada destinada a los periodistas científicos de todo el mundo con el atractivo título (traducido) de OBESIDAD: UNA DIANA POTENCIAL PARA LA PREVENCIÓN DE LA OBESIDAD Y SU TRATAMIENTO. El autor principal es el investigador Mark Evers de la Universidad estadounidense de Kentucky, al que acompañan otros 24 colaboradores de diversas instituciones. Sin duda, dado que el problema de la obesidad es uno de los más importantes que aquejan a nuestra civilización esta investigación será ampliamente divulgada por todos los medios de comunicación. Y está bien, pero ¿se situará en contexto?
 
Analicemos algo sobre los resultados, importantes, sin duda y sobre la novedad de los mismos, que merecen la pena de ser conocidos.
 
La neurotensina (NT) es un neuropéptido de 13 aminoácidos con una interacción significativa con el sistema dopaminérgico.
 
Los investigadores muestran que este neuropéptido, promueve directamente la absorción de grasa y la obesidad, tanto en ratones, moscas de la fruta o seres humanos.  Por ejemplo, los seres humanos de mediana edad con altos niveles de pro-NT (un precursor estable de la NT) tienen el doble de riesgo de desarrollar obesidad más tarde en la vida en comparación con las personas con niveles bajos. También que los altos niveles de NT se requieren y están asociados con un mayor riesgo de diabetes, enfermedad cardiovascular y muerte.
 
Más datos interesantes: Ratones que son deficientes en NT y que son alimentados con una dieta alta en grasas absorben menos grasa que sus compañeros de camada de tipo silvestre y están más protegidos de otras condiciones adversas relacionadas con el alto consumo de grasa, tales como el aumento de la resistencia a la insulina.
 
Además, un análisis sobre 4.632 adultos humanos ha mostrado que los niveles de NT-pro se asocian significativamente con el índice de masa corporal y el tamaño de la cintura. Las personas no obesas, pero con niveles de NT-pro en el cuartil más alto, poseen más del doble de probabilidades de ser obesos más adelante en sus vidas que aquellos que muestran niveles pro-NT en el cuartil más bajo. Los autores también sospechan que los niveles de NT-pro podrían predecir el futuro de la obesidad en niños y adolescentes.
 
En cuanto a los mecanismos de acción de la NT tanto en ratones y moscas de la fruta muestran que la NT inhibe la actividad de una enzima clave (AMPK) que regula el metabolismo. Esta vía, sugieren los autores, puede haber sido conservada a través de la evolución para garantizar la absorción eficiente de las grasas ingeridas.
 
La acción de la NT se realiza tras unirse a sus receptores específicos. Todo ello nos lleva a la conclusión principal, de la posibilidad de controlar en los seres humanos las cantidades de pro-NT o NT (por ejemplo, con estimulación o disminución de la actividad de sus moléculas receptoras), lo que podría ser crucial para la prevención y el tratamiento de la obesidad.
 
Por tanto, hasta aquí todo magnífico y prometedor. Pero, como parece sugerirse en informaciones que buscan la espectacularidad, ¿se trata de algo nuevo e inesperado?, o ¿es la consecuencia normal de la culminación de esfuerzos científicos previos?
 
Van a juzgarlo ustedes mismos. He realizado una pequeña e incompleta búsqueda científica al respecto y en los últimos años he encontrado, publicados en importantes revistas científicas, datos como los siguientes:
 
1985. Publicado en Acta Endocrinologica. Título (traducido): “Neurotensina inmunoreactiva en síndromes espontáneos de obesidad y diabetes en ratones”. http://goo.gl/Ip5UaC
 
1989. Publicado en Neuropeptides. Título (traducido): “Neurotensina en núcleos cerebrales microdisecados y en la pituitaria de ratas Zucker delgadas y obesas”. http://goo.gl/uYy4b8
 
1991. Publicado en Metabolism. Título (traducido): “Concentraciones reducidas de neutotensina hipotalámica en ratones genéticamente diabéticos obesos (obob): posible relación con la obesidad”. http://goo.gl/Uk4ygV
 
1995. Publicado en Metabolism. Título (traducido): “La neurotensina disminuye con el ayuno en el núcleo ventromediano de ratas Zucker obesas”. http://goo.gl/uYy4b8
 
2000. Publicado en Brian Research. Título (traducido): “Un nuevo péptido análogo de la NT suministrado extracranealmente disminuye la ingesta de comida y el peso en roedores”. http://goo.gl/qFekw7
 
2001. Solicitud de patente europea 01303855 .9 sobre “Procedimiento para tratar la obesidad usando un ligando de receptor de neurotensina” http://goo.gl/ywVwHg
 
2001. Publicado en Brain Research. Título (traducido): “Evidencia de que la neurotensina media el efecto central de la leptina sobre la ingesta alimentaria en ratas”. http://goo.gl/NEyL5E
 
2002. Publicado en Current Opinion in Drug Discovery & Development. Título (traducido). “Unión de receptores ned neurotensina con agonistas y antagonistas con fines terapéuticos (cáncer, esquizofrenia, obesidad, dolor). http://goo.gl/DDirFa
 
2011. Publicado en Endocrinology. Título (traducido): “ Aumento de ARNm del neuropéptido Y y disminución de ARNm  de la neurotensina en el hipotálamo de ratones obesos (ob/ob). http://goo.gl/i9oBUq
 
2013. Publicado en Molecular Metabolism. Título (traducido): “La pérdida del receptor 1 de la neurotensina modifica el control del sistema mesolímbico dopaminérgico por la leptina y promueve la sobrealimentación hedónica y la obesidad”, http://goo.gl/cAaMTt
 
Conclusión: destacar siempre la necesidad de prudencia y moderación, sobre todo en los medios de comunicación, al evaluar la novedad de los resultados científicos, que suelen ser fruto del esfuerzo continuado de muy diversos grupos de investigadores a lo largo del tiempo. Y también la misma necesidad de prudencia y moderación en los responsables científicos, editoriales, responsables universitarios, etc. El fin (obtener financiaciones) no justifica los medios (presentación poco crítica de los resultados).
 
Más en:
 
www.nature.com