Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

La red capitalista que gobierna el mundo

Crisis económica de México en 1994, en Rusia en 1998, en Argentina en el 2001. ¿Son las crisis de deuda tan naturales e impredecibles cómo los terremotos?. La crisis actual parece diferente y más peligrosa, con las naciones europeas entrelazadas en una red de deuda que ha sido tejida posiblemente por las grandes instituciones financieras mundiales. “Los mercados hacen caer o poner gobiernos”. “Unos pocos banqueros dominan la economía mundial”. “Un reducido y poderoso grupo de conspiradores mueven los hilos económicos del mundo”. No se trata sólo de eslóganes esgrimidos por los seguidores del movimiento de indignados del 15M - u otros similares - que están floreciendo por todo el mundo. Algunas de esas afirmaciones son respaldadas por investigaciones realizadas por conocidos científicos.

La red capitalista que gobierna el mundo
Ilustración :: ÁLEX

MODELO PULPO

Hoy, precisamente, nos vamos a referir a la investigación realizada por tres conocidos expertos de Sistemas Complejos, del prestigioso Instituto Tecnológico de Zurich de la cátedra de Diseños de Sistemas, en concreto Stefania Vitali, James Glattfelder y, el investigador principal, Stefano Battiston. Fue publicada el pasado 26 de octubre en la revista electrónica PLoS ONE.

Las recientes protestas en Estados Unidos han dado a conocer al gran público datos previos divulgados por economistas como Joseph Stiglitz, Thomas Piketty y Emmanuel Saez indicando que existe una gran concentración de la riqueza en manos de sólo un uno por ciento de los ciudadanos. A nivel mundial, ¿sucede lo mismo con las instituciones?

Para responder a la pregunta, los investigadores suizos partieron de los datos almacenados en el banco de datos Orbis de 2007 relativos a 37 millones de entidades económicas e inversores de 194 países. A partir de esos datos y de la realidad de que las empresas multinacionales son los principales actores de la actual economía mundial, seleccionaron, siguiendo los criterios de la OCDE, las principales 43.060 empresas multinacionales.

Para estudiar los lazos y relaciones existentes entre ellas utilizaron un complejo y preciso modelo matemático que combinaba las participaciones y los ingresos de cada firma. Con ello, los expertos pudieron cartografiar la estructura de las interrelaciones existentes entre ellas, encontrando unos resultados que muestran la existencia de una especie de modelo pulpo del poder económico mundial, es que un número reducido de empresas multinacionales están dotadas de unos largos tentáculos con los que poseen y controlan a otra gran cantidad de compañías.

RESULTADOS

En concreto, algo más del tres por ciento del total de las empresas analizadas, es decir, unas 1300 de ellas, están estrechamente vinculadas a un promedio de otras 20 sociedades. El resultado es que aunque estas 1300 empresas representan un 20% de los ingresos globales de explotación, gracias a sus participaciones en otras entidades lo que en realidad controlan es un 60% de los ingresos totales y hasta el 80% de las ganancias obtenidas por todas las compañías multinacionales del mundo

Más aún, dentro de tales multinacionales existe un núcleo duro de 147 empresas también vinculadas entre sí accionarialmente de un modo muy fuerte y que controlan, a su vez, el 40% del valor de las 1300 compañías. En resumen, un pequeño número de empresas, 147, son poseedoras de una buena parte de la tarta mundial de la riqueza. 

¿Qué clase de compañías están entre las 147? Es fácil imaginarlo porque la mayoría son bancos, como puede verse en la lista de las 25 primeras, según datos de 2007, un poco antes del crash de 2008, que se llevó por delante a Lehman Brothers. Ésta última estaba situada en el número 34 y su caída originó la actual crisis económica mundial, lo que obligadamente nos lleva a reflexionar lo que significaría la existencia de una grave crisis en alguna empresa de las mejor colocadas.

La lista de las 25 primeras multinacionales es: 1. Barclays plc; 2. Capital Group Companies Inc.; 3. FMR Corporation; 4. AXA; 5. State Street Corporation; 6. JP Morgan Chase & Co; 7. Legal & General Group plc; 8. Vanguard Group Inc; 9. UBS AG; 10. Merrill Lynch & Co Inc. 11. Wellington Management Co LLP; 12. Deutsche Bank AG; 13. Franklin Resources Inc; 14. Credit Suisse Group; 15. Walton Enterprises LLC; 16. Bank of New York Mellon Corp; 17. Natixis; 18. Goldman Sachs Group Inc; 19. T Rowe Price Group Inc; 20. Legg Mason Inc; 21. Morgan Stanley; 22. Mitsubishi UFJ Financial Group Inc; 23. Northern Trust Corporation; 24. Société Générale y 25. Bank of America Corporation

La mayoría son norteamericanas, alguna europea, sólo una japonesa y ninguna latinoamericana.

CONSECUENCIAS

De esta investigación ya se han hecho eco las principales revistas mundiales de divulgación científica seria, tales como New Scientist, Scientific American, ScienceNews, etc.  De acuerdo con los autores, la investigación no aborda si esa concentración es buena o mala, ni si las multinacionales estén coludiendo (haciendo acuerdos para perjudicar a un tercero) ni siquiera el que esa estructura sea o no el resultado de algún diseño intencional. Pero aunque todo ello fuese natural ello no significa que sea bueno para nuestras economías y sociedades.

Por ello, el abordaje científico de la estructura de la situación, conocer la realidad, puede aclarar algunas relaciones entre la competencia de mercados y la estabilidad y podría ayudar a evitar nuevas recaídas en el sistema financiero. Un buen ejemplo de ello es el análisis hecho ya por el propio Stefano Battiston y por otro colaborador del Instituto Tecnológico de Zürich  en una reciente investigación titulada (traducida) Diversificación y estabilidad financiera.

Esperemos que, ante la gran crisis actual, nuestros responsables sociales y políticos sepan actuar con criterios objetivos. Ello significa que estudien con atención lo que nos indican las aproximaciones objetivas al problema y que no olviden que el mayor grado de objetividad suele corresponder a los tratamientos de los temas con métodos científicos, no los oportunistas ni los políticos.

Más en:

http://arxiv.org/PS_cache/arxiv/pdf/1107/1107.5728v2.pdf