Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Oncorratones a 50 dólares

Uno de los descubrimientos recientes más fascinantes de la Biología Molecular ha sido el de la existencia de oncogenes, o sea, genes pertenecientes a nuestro genoma que, cuando se activan en una vía anormal, predisponen a sufrir o producen ciertos tipos de cáncer

Uno de los descubrimientos recientes más fascinantes de la Biología Molecular ha sido el de la existencia de oncogenes, o sea, genes pertenecientes a nuestro genoma que, cuando se activan en una vía anormal, predisponen a sufrir o producen ciertos tipos de cáncer. Por otra parte, en 1986 se descubrió la existencia de antioncogenes que, cuando son activos, evitan la producción de ciertas clases específicas de cáncer que, por el contrario, se manifiestan si esos antioncogenes se dañan o desaparecen. Tanto los oncogenes como los antioncogenes controlan en los individuos normales la producción de proteínas que están relacionadas con el crecimiento celular, el desarrollo o el funcionamiento del sistema inmunitario y otros procesos.
 
En términos comprensibles esto significa que cada persona posee genes normales que si surgen unas pequeñas alteraciones pueden hacer que ocurran procesos de proliferación incontrolada de células, convirtiéndolas en cancerosas. Así, desde 1987 se han encontrado estas clases de oncogenes en cerca de la mitad de tumores de colon extraídos quirúrgicamente. Existen ya más de 50 oncogenes conocidos y la investigación básica y aplicada en este campo promete ser muy fructífera, pero necesita modelos adecuados para conocer más profundamente lo que ocurre, para ensayar nuevas terapias, etc.
 
Con esta finalidad, usando técnicas de ingeniería genética, científicos de la Universidad de Harvard traspasaron un oncogén humano al genoma de un ratón, patentando, en abril pasado, el procedimiento la firma DuPont,
que apoya económicamente esta investigación. Por cruce de estos oncorratones heterocigóticos, con una sola copia de oncogén, se han obtenido ratones machos endógamos homocigóticos, con dos copias del oncogén, cuya descendencia, en condiciones adecuadas produce crías idénticas, heterocigóticas respecto al oncogén y por tanto de gran utilidad para la investigación científica, dada la total homogeneidad de las camadas. Para evitar contaminaciones estos ratones viven en condiciones controladas, dentro de habitaciones esterilizadas, viajan en recipientes climatizados, etc.
 
Aunque el precio inicial de venta, 50 dólares, es algo alto respecto otros animales normales de laboratorio, se espera que su uso produzca descubrimientos científicos importantes respecto a la Biología molecular de los oncogenes y por tanto respecto a las posibilidades terapéuticas en algunos tipos de cáncer, cuando en un futuro próximo los científicos dispongan de un arsenal valioso y variado de animales de experimentación con oncogenes adecuados a cada investigación en particular.