Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Suspenso para casi todos

Es bien conocida la afirmación de que más del 90% de todos los científicos que han existido en la humanidad aún permanecen vivos.

Es bien conocida la afirmación de que más del 90% de todos los científicos que han existido en la humanidad aún permanecen vivos.
 
Esta cifra es un buen índice del tremendo desarrollo de la Ciencia moderna, cuyos logros y consecuciones afectan tanto a nuestra vida diaria como a las perspectivas inmediatas y futuras de nuestro planeta e incluso a su entorno espacial.
 
Por ello la Ciencia ocupa un lugar de privilegio en la cultura del hombre actual y el interés público por la misma está incrementándose rápidamente. De amplios estudios realizados recientemente en Estados Unidos y en algunos países europeos se deduce que el ciudadano medio muestra el
interés más alto, por este orden, en los nuevos descubrimientos médicos y tecnológico-científicos en porcentajes que, sorprendentemente, duplican a los correspondientes a las noticias deportivas y triplican a las de tipo político: la gente quiere saber más sobre la Ciencia, que es posiblemente el fenómeno más importante de nuestra civilización.
 
Sin embargo, hablando en términos académicos, a la mayoría de los ciudadanos habría que suspenderlos en sus conocimientos científicos reales, ya que más de un 50% no conocen hechos tan elementales como que la Tierra gira alrededor del Sol una vez al año, que los antibióticos son ineficaces para combatir los virus o que los electrones son menores que los átomos. Incluso una amplia mayoría de casi un 70% están convencidos de que las vitaminas naturales son mejores que las obtenidas en el laboratorio. Y en temas tan actuales como los de informática, tan solo 3 de cada 10 encuestados son capaces de explicar mínimamente la diferencia entre software y hardware. Por el contrario, la mayoría cree erróneamente que las centrales nucleares son las responsables de la lluvia ácida.
 
Es indudable que la divergencia entre conocimiento e interés por la Ciencia necesita medidas de muy diversa índole para ser reducida.
 
Nosotros, modestamente, comenzamos hoy en La verdad esta nueva sección que pretende divulgar la situación de la Ciencia actual, en términos comprensibles para el lector común, insistiendo sobre todo en la información sobre aspectos recientes que puedan representar avances significativos o posibilidades futuras dentro de los amplios campos de la medicina, la tecnología, la investigación biológica, etc.