Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

La adicción al bronceado es semejante a la de las drogas

Recientemente en dos de las principales revistas científicas mundiales, Nature y Cell, han aparecido sendos artículos con datos complementarios y concordantes relacionados con la radiación solar (luz ultravioleta) y el melanoma

La adicción al bronceado es semejante a la de las drogas
Berta, actualmente en el Instituto de Neuroquímica de Alicante
Recientemente en dos de las principales revistas científicas mundiales, Nature y Cell, han aparecido sendos artículos con datos complementarios y concordantes relacionados con la radiación solar (luz ultravioleta) y el melanoma.
 
En el trabajo de Nature una de las autoras principales es la bioquímica murciana Berta López Sánchez-Laorden, cuya tesis doctoral la realizó en el Departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la Facultad de Medicina de Murcia, con posteriores estancias postdoctorales en el Imperial College de Londres y los National Institutes of Health de Bethesda (Estados Unidos). Actualmente está en Alicante, con un contrato de investigadora por un año.  El trabajo se ha realizado dentro del grupo de Oncología Molecular del Cancer Research UK Institute bajo la dirección del prof. Marais. El gen BRAF está mutado en aproximadamente el 50% de los pacientes con melanomas. Usando ratones mutados en este gen y sometidos a radiaciones equivalentes en humanos a una hora de sol diaria, confirmaron el papel carcinogénico de la radiación ultravioleta y, sobre todo que el gen p53 sufría importantes muraciones. Ello es importante porque este gen posee un papel protector frente al cáncer ya que protege nuestro ADN y ayuda a reparar el dañado. Otra parte práctica de esa investigación fue la comprobación de que protectores solares, con factores de protección de hasta 50, no eran capaces de eliminar totalmente los efectos dañinos de las radiaciones ultravioletas. Por tanto, aunque una persona se embadurne de los mejores protectores solares disponibles debe saber que la exposición al sol es peligrosa y debe ser controlada.
 
El segundo trabajo, el publicado en la revista Cell por un grupo de científicos americanos, confirma los datos globales sobre la función de p53, pero su hallazgo más interesante es el de descubrimiento de la vía mediante la que la radiación UV provoca un comportamiento adictivo respecto al bronceado semejante al que tiene lugar en drogas como opiáceos. La radiación UV provoca el bronceado porque su efecto provoca que las células queratinocíticas de la piel sinteticen propiomelanocotina (POMC) que se transforma en la hormona estimulante de los melanocitos, células sintetizadoras de la melanina. Trabajando sobre ratones los investigadores encontraron que la radiación UV también provocaba la síntesis de otra sustancia parecida al POMC, una beta-endorfina, que es un opioide endógeno, que no solamente está relacionado con el proceso de la analgesia, sino con los sistemas biológicos de reforzamiento y recompensa que operan normalmente en los mecanismos responsables de la adicción. Por tanto, la exposición a la luz UV es un proceso biológico adictivo y peligroso, que favorece los cánceres de piel. Una consideración lateral sería la poner en cuestión la comercialización de lámparas ultravioleta bronceadoras por el peligro que se puede derivar de su uso inadecuado
 
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Cell 157, 1527–1534, June 19, 2014 ª2014 Elsevier Inc.