Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Prevención

¿Podemos prevenir el cáncer? Si, si conociésemos los factores responsables y los evitamos. En el siglo XVIII, los limpiadores londinenses de chimeneas solían padecer un cierto cáncer de escroto (hollín). Más de 10.000 supervivientes japoneses de Hiroshima y Nagasaki se diagnosticaron con diversos cánceres específicos (radiaciones). Fumar produce cáncer de pulmón. El tabaco contiene más de 250 compuestos químicos peligrosos y, al menos, 69 son mutagénicos. El análisis genómico de una célula cancerosa pulmonar presenta unas 23.000 mutaciones, calculándose que se produce una mutación cada 15 cigarrillos consumidos. El virus del papiloma humano (HPV) se contagia por contacto durante la actividad sexual y es la principal causa de cáncer en las mujeres, con una mortalidad anual de  250.000 mujeres. Actualmente, la vacuna del virus del papiloma humano es una nueva e importante herramienta para prevenir el cáncer cervical.

Otros estudios muestran que el consumo de algunos nutrientes protege al organismo frente a determinados tipos de cáncer. Sin embargo, hay que tener presente que, frecuentemente, los compuestos que previenen el cáncer en cultivos celulares de laboratorio y en animales, no producen ningún beneficio cuando se ensayan en humanos.

¿Podrán las vacunas en un futuro ser efectivas frente a cualquier tipo de cáncer, así como lo fueron frente a la viruela? ¿Se desarrollarán tecnologías de imagen para visualizar las células cancerosas primigenias? ¿Se descubrirán marcadores en sangre u orina que alerten de manera precoz que un cáncer está en crecimiento? El mensaje es el de siempre: la necesidad de investigar más y mejor.