Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Los cigarrillos electrónicos, ¿tan malos?

Cuando los intereses comerciales están en conflicto (tabacaleras, manufacturadores de e-cigarrillos o recuérdese el enfrentamiento azúcar-edulcorantes) se hace aún más necesario una investigación científica sobre el tema.

Cuando los intereses comerciales están en conflicto (tabacaleras, manufacturadores de e-cigarrillos o recuérdese el enfrentamiento azúcar-edulcorantes) se hace aún más necesario una investigación científica sobre el tema. Es lo que acaban de hacer los expertos del Ministerio de Sanidad del Reino Unido a través de un estudio comparativo sobre los peligros de los e-cigarrillos en relación con los normales. Y las conclusiones son claras y precisas:

  1. Los cigarrillos electrónicos son un 95% más seguros que los cigarrillos convencionales, concluye una revisión de la evidencia por encargo de Salud Pública de Inglaterra.
  2. Los e-cigarrillos parecen útiles para ayudar a los fumadores a dejar el tabaco normal.
  3. El 5% de los adultos que utilizan los cigarrillos electrónicos, casi todos son fumadores actuales o anteriores que están usándolos los cigarrillos electrónicos para dejar de fumar o reducir el tabaquismo.
  4. En conjunto, estos resultados implican que “la llegada de [cigarrillos electrónicos] no está socavando, e incluso puede estar contribuyendo a la disminución a largo plazo en el consumo de cigarrillos.”
  5. El uso de e-cigarrillo entre los jóvenes del Reino Unido es menor que entre los adultos y  ”no hay evidencia hasta ahora de que los cigarrillos electrónicos están actuando como una ruta hacia el fumar para los niños o los no fumadores.” (Respecto a este punto existen publicaciones recientes contradictorias)