Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

El problema EHNA: ¿alguna solución?

El término de hígado graso se aplica a una afección del hígado caracterizada por la acumulación de ácidos grasos y triglicéridos (grasa) en las células hepáticas (hepatocitos)

El problema EHNA: ¿alguna solución?
El término de hígado graso se aplica a una afección del hígado caracterizada por la acumulación de ácidos grasos y triglicéridos (grasa) en las células hepáticas (hepatocitos). Tradicionalmente se creía que la causa más común era el consumo excesivo de alcohol en cantidades superiores a a 20 gramos diarios (unos 600 ml de cerveza o unos 200 ml de vino) en hombres o a 10 gramos en mujeres. Por ello, era común en el pasado que cuando un paciente presentando esta situación era preguntado si era bebedor y su respuesta era negativa, ello suscitase ciertas dudas al médico.
 
Sin embargo, actualmente se sabe que un buen porcentaje de hígados grasos se dan en no bebedores. La denominación adecuada, enfermedad por hígado graso no alcohólico (EHGNA) conduce a un exceso de grasas en el hígado que puede no tener gravedad, pero en un cierto porcentaje de afectados ello se traduce en una afección más grave, denominada esteatohepatitis no alcohólica (EHNA). La acumulación de grasa se relaciona con una inflamación de las células hepáticas y diferentes grados de fibrosis. La EHNA puede ser una afección grave, produciendo la fibrosis en el hígado y cirrosis. La cirrosis ocurre cuando el hígado sufre bastantes daños y el tejido fibroso gradualmente reemplaza a las células del hígado lo que conduce a que el hígado sea incapaz de funcionar adecuadamente, lo que puede dar lugar, en los casos más graves, a que la única solución sea un trasplante hepático.
 
La EHGNA es una enfermedad tan común que afecta en los Estados Unidos a un 50 % de adultos mientras que la EHNA, la forma más grave, tiene lugar en un 12%. Un 20% de los niños obesos americanos la sufren.
 
La mayoría de gente con EHGNA, especialmente quienes tienen hígado graso simple sin inflamación, casi no presentan problemas, pero alrededor de 25 por ciento pueden padecer EHNA con fibrosis hepáticas que empeoran con el tiempo, con una evolución lenta que puede durar décadas. En algunos pacientes, la fibrosis puede estabilizarse y existen casos en los que las personas perdieron bastante peso y luego se comprobó que la fibrosis revirtió. En otras personas, en cambio, la afección continúa avanzando y se acumula tejido fibroso en el hígado, derivando en cirrosis.
 
Algunos expertos consideran la EHNA como una epidemia silenciosa ya que usualmente no presenta síntomas hasta que alcanza un estado de fibrosis avanzado. Algunos cálculos indican que, solo en Estados Unidos, más de 12 millones de personas poseen hígados grasos con fibrosis. Por ello, debido a la incidencia de EHNA, los trasplantes hepáticos se incrementan un 15% cada año.
 
Se piensa que la EHGNA es parte de la situación conocida como síndrome metabólico caracterizada por diabetes o prediabetes (resistencia a la insulina), gordura u obesidad, elevación de los lípidos sanguíneos como el colesterol y los triglicéridos, además de hipertensión, pero se sabe menos sobre las razones por las que puede evolucionar hasta la forma de EHNA y los científicos se han dedicado a investigar la participación de factores como los siguientes:
 
Estrés oxidativo (desequilibrio entre las sustancias químicas prooxidantes y antioxidantes, lo que deriva en daño de las células hepáticas)
 
Producción y liberación de proteínas inflamatorias tóxicas (citoquinas) por parte de las propias células inflamatorias, hepáticas o grasas del paciente
 
Necrosis o muerte de las células hepáticas, un fenómeno conocida como apoptosis.
 
Sin embargo, algunas personas con EHNA no son obesas, no padecen diabetes y tienen niveles normales de colesterol y lípidos en la sangre.
 
Lo peor de todo es que no ha existido hasta ahora ningún tratamiento comprobado efectivo al 100%. La pérdida de peso y otras acciones solo ofrecen respuestas parciales
 
Por ello, muchas empresas farmacéuticas e investigadores trabajan en la búsqueda de un medicamento eficaz.
 
Galectin Therapeutics, una de estas empresas, parece estar en el camino más adecuado aprovechando sus trabajos e investigaciones previas sobre las galectinas que constituyen una familia de proteínas tipo lectinas extremadamente conservadas a través de la evolución y que participan en diversos y numerosos eventos biológicos. Su característica principal es la de ser capaces de descifrar glicocódigos específicos (secuencias de hidratos de carbono o azúcares) en las glicoproteínas (proteínas con una porción de hidratos de carbono) complejas situadas en las membranas celulares o en la matriz extracelular (MEC) a través de un dominio o porción de 135 aminoácidos filogenéticamente intacto desde invertebrados inferiores a mamíferos, dominio conocido como dominio de reconocimiento de carbohidratos (DRC), el cual interacciona específicamente con una estructura específica repetida del disacárido (Gal β1→4 GlcNAc)n, en la que Gal es galactosa y GlcNAc es N-acetilglucosa. Esta estructura está presente en glicoproteínas que tienen funciones biológicas muy importantes y cuya alteración está ligada a diversas e importantes patologías. Se han descrito ya 15 subfamilias de galectinas en una gran variedad de tejidos de diferentes especies. La expresión de galectinas depende de factores como la inflamación, la infección y la expresión de genes oncosupresores u oncogenes. Las funciones biológicas de una galectina particular son distintas según el tejido donde se exprese y la disponibilidad de ligando. Algunas de las funciones relacionadas con las galectinas son regulación de la respuesta inmune, inflamación aguda y crónica, trastornos alérgicos, infecciones y enfermedades neoplásicas.
 
Los investigadores de la compañía Galectin Therapeutics han desarrollado una molécula denominada GR-MD-02, que es un fármaco que inhibe a la galectina-3, que se considera responsable de la fibrosis en una variedad de órganos, incluyendo hígado, corazón y  riñones.
 
La GR-MD-02 químicamente es un polímero polisacárido galactoarabino-rhamnogalacturonan  que es extraído y purificado de las paredes celulares de las células de la fruta manzana
 
Los ensayos clínicos de tipo I han sido satisfactorios y recientemente se iniciaron ya los de fase II, que finalizarán el año 2016, en los que quince pacientes recibirán 8 mg / kg dosis de GR-MD-02 y otros 15 recibirán dosis de placebo. Confiemos en que los resultados sirvan para continuar el camino de obtención del primer fármaco eficaz
 
Más en:
 
http://galectintherapeutics.com/