Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Preocupación: un peligroso gen que hace a las bacterias resistentes a los antibióticos

Si persistiese la situación existente hasta ahora se calcula que en el año 2050 se producirán en el mundo unos nueve millones de fallecimientos humanos atribuibles al proceso de la resistencia antimicrobiana

Si persistiese la situación existente hasta ahora se calcula que en el año 2050 se producirán en el mundo unos nueve millones de fallecimientos humanos atribuibles al proceso de la resistencia antimicrobiana. Pero acaba de hacerse un nuevo hallazgo que puede acarrear consecuencias tremendamente más desastrosas. Es la aparición de una mutación de un gen que hace a algunas bacterias resistentes a los antibióticos incluidos los conocidos como “de último recurso”
 
La investigación se ha publicado en la revista Lancet Infectious Diseases y podría ser el preludio de lo que en la ciencia se denomina “el apocalipsis de los antibióticos”, es decir, una situación en la que los antibióticos no sean eficaces, haciendo retroceder el escenario a la época en la que las infecciones comunes podían ser mortales. Un comentario de la propia revista Lancet señala la posibilidad de que los doctores se enfrenten cada vez más a pacientes a los que le tendrán que decir ‘lo siento, no hay nada que podamos hacer para curar su infección”. Y el autor principal de la investigación, el profesor Liu Jian-Hua, de la Universidad agrícola de Canton ha declarado “Nuestros resultados son extremadamente preocupantes”.
 
Lo descubierto en China es una mutación, el gen MCR-1, que hace que las bacterias se conviertan en resistentes a las polimixinas (colistina y polimixina B), antibióticos utilizados “como de último recurso” para combatir las bacterias gram – (como Enterobacter, E. coli, Klebsellia pneumoniae), especialmente en personas con fibrosis quística o en reanimación.
 
En China, se usa mucho la colistina en medicina veterinaria. Los investigadores se han encontrado allí con que la resistencia bacteriana debida a ese gen ya está presente en un quinto de los animales que se analizaron (los primeros hallazgos se hicieron en cerdos), en el 15% de las muestras de carne cruda en las tiendas y en 16 pacientes hospitalizados (de 1300 analizados). Otros datos indican que la mutación se ha extendido a Laos y Malasia, aparte de descubrir que este gen de resistencia ya se ha esparcido a otra gama de especies y cepas bacterianas, incluyendo E. coli, Klebsiella pneumoniae y Pseudomonas aeruginosa.
 
Aunque no es la primera ocasión que se describe una resistencia a la colistina, el problema esta vez es que la mutación ha surgido de una forma que es muy fácil de compartir por otras bacterias y de transmitirse a las bacterias infecciosas en humanos, lo que significa que las bacterias mutadas altamente resistentes a los antibióticos pueden difundirse por todo el mundo, aumentar el número de las infecciones intratables y provocar epidemias en humanos.
 
“Si el MRC-1 se convierte en global y se alinea con otros genes de resistencia a los antibióticos, lo que podría ser inevitable, entonces habremos alcanzado el inicio de la era postantibiótico”, sostiene el profesor Timothy Walsh de la Universidad de Cardiff.
 
Al conocer los hechos, las autoridades chinas han prometido actuar con diligencia comenzando, posiblemente, con la prohibición del uso de la colistina en las granjas. Otros científicos, como la profesora Laura Piddock, del grupo de activistas Antibiotic Action, consideran que no se deberían utilizar los mismos antibióticos para tratar animales y seres humanos.
 
La investigación:
 
http://goo.gl/PtYVeH