Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Un análisis de orina para proteínas particulares podría ser clave para la prevención de trasplante renal

En el transcurso del 27th European Congress of Clinical Microbiology and Infectious Diseases (ECCMID) que se celebra en Viena, el domingo dia 23 de abril se presenta la investigación titulada "Determination of BK virus nephropathy biomarkers in urine samples from kidney transplant recipients by proteomic"

En el transcurso del 27th European Congress of Clinical Microbiology and Infectious Diseases (ECCMID) que se celebra en Viena, el domingo dia 23 de abril se presenta la investigación titulada "Determination of BK virus nephropathy biomarkers in urine samples from kidney transplant recipients by proteomic", presentado por el Dr Ibai Los-Arcos, becario predoctoral en el Instituto de Investigación  Vall d’Hebron y con un contrato Rio Hortega en el departamento de enfermedades infecciosas del Hospital universitario Vall d’Hebron de  Barcelona.
 
Los trasplantes son tratamientos que salvan vidas de pacientes con enfermedad renal en etapa terminal, pero alrededor del 25% fallan dentro de los cinco años, ya sea porque el cuerpo comienza a rechazar el nuevo órgano, o debido a una infección viral se ha apoderado de los riñones. Los dos problemas requieren tratamientos diametralmente opuestos pero a menudo, en el momento en que se confirme la causa de la falla, ya es demasiado tarde para evitarlo.
 
La investigación comentada sugiere que los dos problemas podrían distinguirse entre sí a través de la detección del cóctel de proteínas derramado desde el riñón a la orina del paciente. La investigación podría formar la base de un análisis de orina para recoger los primeros signos de fracaso del injerto y garantizar que se da el tratamiento correcto.
 
Según el Dr. Ibai-Los Arcos “ a los pacientes con trasplante de riñón se dan fármacos inmunosupresores para evitar que su cuerpo rechace el órgano del donante, pero esto es un acto de equilibrio. Si el tratamiento es insuficiente, el órgano puede ser destruido por el sistema inmune. Por otro lado, el exceso de supresión puede permitir que una infección a afianzarse. A menudo, en el momento en que sabemos que está sucediendo, ya es demasiado tarde para salvar el órgano “. Añadiendo que “Si podemos confirmar estos resultados en una cohorte prospectiva de pacientes validado, podemos ser capaces de desarrollar una prueba de orina para indicar cuando un trasplante de riñón está fallando, y en una etapa mucho más temprana. Más importante aún, sería capaz de diferenciar si está fallando a causa del virus BK o por rechazo de órganos. Si ese es el caso, vamos a ser capaces de elegir el tratamiento correcto para abordar el problema y es de esperar que los trasplantes renales de más éxito.”
 
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