Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

La Europa móvil celular

La patente más valiosa jamás concedida se considera que fue la obtenida en marzo de 1876 por Alexander Graham Bell para el desarrollo de un instrumento capaz de trasmitir sonidos por medio, de cables eléctricos: el teléfono

La patente más valiosa jamás concedida se considera que fue la obtenida en marzo de 1876 por Alexander Graham Bell para el desarrollo de un instrumento capaz de trasmitir sonidos por medio, de cables eléctricos: el teléfono. Cuando, al año siguiente, Bell intentó vender la patente por cien dólares, la Western Union, con una falta total de sentido de futuro, rechazó la oferta, por lo que pocos años después tuvo que capitular a través de la realización de un consorcio con la Bell Company.
 
El desarrollo del teléfono fue vertiginoso. A los 10 años de su invención existían en USA 150.000 abonados y en Europa más de 40.000. En 1986, había un aparato por cada 1,3 habitantes en USA y en los países europeos la proporción es variable desde 1 por cada 1,5 personas (Francia, Alemania Occidental), pasando por la relación 1 a 2 (Inglaterra o Italia), hasta la de España de 1 por 2,5.
 
En el campo de las telecomunicaciones, las nuevas tecnologías vienen simbolizadas por el ISDN (Integrated Services Digital Network) o sea la creación de un sistema con tecnología digital que permita integrar la comunicación de voces, datos, texto e imágenes en una red única mundial. El desarrollo del ISDN se realizaría en tres fases consistiendo la primera de ellas en expandir y digitalizar las redes telefónicas actuales.
 
Para que, con carácter mundial, sea posible el funcionamiento de una red deben adoptarse los mismos estándares técnicos, que ya han sido establecidos por el comité internacional correspondiente. En el caso de teléfonos móviles o teléfonos celulares, Europa se ha adelantado a otras iniciativas y la comisión europea ha pedido a todos los operadores y manufacturadores de este tipo de equipos que la nueva tecnología digital sea operativa, al menos en las principales capitales europeas, al comienzo de 1991.
 
Las teléfonos móviles o celulares ahora existentes en Europa son de tecnología analógica y con estándares diferentes: NMT, TAC, Net-G, etc., lo que imposibilita su uso generalizado en otros países. A pesar de ello su difusión ha sido extraordinaria en los últimos años, debido a su utilidad.
Por ejemplo, en Inglaterra, la compañía electrónica Hewlett Packard alcanzó un incremento de beneficios del 30% en 18 meses en sus servicios técnicos cuando los dotó de teléfonos móviles que no solo sirven de enlace con la oficina principal para recibir nuevas instrucciones, sino que al estar conectados con un ordenador permiten realizar instantáneamente el informe correspondiente, la factura, etc.
 
El nuevo sistema estándar digital europeo GSM (Groupe Speciale Mobile) cuenta hasta ahora con el apoyo de 17 países europeos y, aunque su implantación significa la necesidad de usar equipos diferentes a los actuales, las posibilidades y ventajas de su utilización serán muy importantes.
 
El abonado tendrá un módulo de identificación consistente en un chip intercambiable para poderlo usar colocándolo en diferentes teléfonos móviles, sea cual sea su ubicación geográfica. De este modo se producirá la identificación adecuada del usuario para realizar y recibir llamadas, facturar la cuenta, etc. Por otra parte, serán posibles las llamadas a cobro revertido, la trasmisión de datos a alta velocidad, recepción de mensajes escritos en la pantalla del receptor, conexión con Fax, con ordenador PC portátil, etc., todo ello con un consumo energético de tan solo un 20% del actual.
 
En 1992 se espera que cerca de medio, millón de europeos estén abonados a este nuevo servicio digital móvil. Por ello no es extraño que las principales industrias del sector estén comenzando una dura competición para obtener un buen puesto en este mercado que efectivamente será
común y europeo. El consorcio ECR 900 formado por Nokia (Finlandia), Alcatel (Francia) y AEG (Alemania) ha conseguido ya importantes contratos en algunos países europeos, mientras que en otras empresas con gran experiencia previa en teléfonos móviles convencionales prefieren afrontar la lucha comercial con sus propios medios: Siemens, Motorola, Ericson, NEC, etc.