Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

¿Son efectivas las advertencias gráficas en las cajetillas de tabaco?

El tabaquismo constituye la principal causa evitable de muerte a nivel mundial. La Organización Mundial de la Salud nos ilustra con los siguientes escalofriantes datos

¿Son efectivas las advertencias gráficas en las cajetillas de tabaco?
El tabaquismo constituye la principal causa evitable de muerte a nivel mundial. La Organización Mundial de la Salud nos ilustra con los siguientes escalofriantes datos: 1. El tabaco mata hasta a la mitad de sus consumidores;
2. El tabaco mata cada año a casi 6 millones de personas, de las que más de 5 millones son consumidores del producto y más de 600 000 son no fumadores expuestos al humo de tabaco ajeno;
3. La mayoría de los fumadores que conocen los peligros del tabaco desean dejarlo.
 
Y la Asociación Española contra el Cáncer advierte: 1. El tabaco es responsable de aproximadamente el 30% de las muertes por cáncer, del 20% de las producidas por enfermedades cardiovasculares, y del 80% de las enfermedades pulmonares obstructivas crónicas (EPOC); 2. En España, el número de muertes anuales atribuibles al consumo de tabaco se sitúa en 50.000.
 
A pesar de todo ello, sólo 24 países, que representan el 15% de la población mundial, disponen de servicios nacionales integrales para ayudar a los consumidores a dejar de fumar.
 
Entre las muchas medidas sanitarias y políticas encaminadas a reducir el tabaquismo, se encuentran las de obligar a insertar en las cajetillas de tabaco adecuadas advertencias gráficas sobre el peligro de su uso. El Convenio marco de la Organización Mundial de la Salud sobre el control del tabaco es un tratado internacional que recomienda esta práctica. En la actualidad son 77 paises los que han adoptado medidas en este sentido, pero la situación real es muy dispar. Por ejemplo, en 1966, Estados Unidos fue el primer país en adoptar medidas para incluir advertencias disuasorias en las cajetillas de tabaco. Sin embargo, no ha ratificado el convenio marco de la OMS al respecto. Más aún, en el año 2012 una demanda de la industria tabaquera provocó que la Corte de Apelaciones del Distrito de Columbia llegase a fallar en contra de la obligatoriedad de las advertencias gráficas, a pesar de las alegaciones presentadas por la poderosa FDA (Food and Drug Administration), la Agencia de Alimentos y Medicamentos americana que  es la agencia del gobierno responsable de la regulación de alimentos (en personas y animales), medicamentos (humanos y veterinarios), cosméticos, aparatos médicos (humanos y animales), productos biológicos y derivados sanguíneos, etc. El argumento usado para rechazar las recomendaciones de la FDA el tribunal de Columbia arguyó que “la FDA no había proporcionado ni una pizca de evidencia” de que las advertencias gráficas hiciesen reducir el tabaquismo. Actualmente, sólo 42 países, que representan el 19% de la población mundial, aplican las prácticas relativas a las advertencias gráficas, que comprenden la inclusión de advertencias en el idioma local y la exigencia de que ocupen, en promedio, al menos la mitad del anverso y el reverso de los paquetes de cigarrillos. La mayoría de ellos son países de ingresos bajos o medios.
 
¿Sirven para algo las advertencias gráficas en los paquetes de cigarrillos?  Para intentar aclarar la situación, en los últimos años se han realizado casi una decena de investigaciones al respecto. La última de ellas, la más importante, la acaban de publicar en la prestigiosa revista JAMA Intern. Med. un grupo de médicos e investigadores de la Universidad de Carolina del Norte, con el título (traducido) de “Efecto de las advertencias gráficas en los paquetes de cigarrillos sobre el hábito de fumar. Un ensayo clínico randomizado”.
 
El ensayo clínico se llevó a cabo en California y Carolina del Norte, con un mes de duración sobre cada sujeto y se realizó entre septiembre de 2014 y agosto de 2015. Los participantes recibieron, aleatoriamente, durante las cuatro semanas del ensayo, una de las dos clases posibles de cajetillas: las que incluían una advertencia de texto solamente o las que tanto en el anverso como el reverso de la cajetilla incluían imágenes explícitas contra el consumo de tabaco.
 
A la prueba se sometieron 2149 fumadores y completaron la investigación un 88% de ellos. 1039 eran hombres, 1060 mujeres, 34 trans y la edad media de 39,7 años. A lo largo del proceso los participantes fueron objeto de diversas encuestas objetivas sobre sus deseos, intentos o éxitos en dejar de fumar.
 
Los resultados obtenidos, analizados estadísticamente, mostraron que las presencias de advertencias gráficas hicieron aumentar un 18% relativo los intentos de abandono del hábito, pasando del 34 al 40%. A pesar de la corta duración de la prueba el 5,7% de los fumadores expuestos a las advertencias gráficas habían dejado de fumar al menos una semana al finalizar la prueba en comparación con el 3,8% del resto de participantes, es decir, un incremento relativo del 50%.
 
Por tanto, la conclusión final es la de que las advertencias gráficas en las cajetillas de tabaco son útiles para luchar contra el tabaquismo son útiles y, aunque los resultados puedan parecer modestos, su eficacia es mayor que la de otras medidas mucho más costosas.  Cualquier resultado positivo, aunque parezca de valor pequeño sobre una persona, puede tener un gran valor a nivel mundial. De ahí la necesidad de apoyar para que lo que ahora son recomendaciones de la convención Marco de la Organización Mundial de la Salud para el control del tabaco se conviertan en una exigencia real para todos los países.
 
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