Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

El cumplimiento del protocolo de Kyoto

La humanidad está muy sensibilizada ante el cambio climático y el Protocolo de Kyoto significó una gran esperanza. ¿Se han cumplido sus previsiones?

La humanidad está muy sensibilizada ante el cambio climático y el Protocolo de Kyoto significó una gran esperanza. ¿Se han cumplido sus previsiones?
 
Dentro del marco de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), suscrita en 1992 en lo que se conoció como la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro, se derivó el “Protocolo de Kyoto”  que fue inicialmente adoptado el 11 de diciembre de 1997 en Kyoto, Japón, pero no entró en vigor hasta el 16 de febrero de 2005. 36 paises lo firmaron y, en noviembre de 2009, eran muchos más los que los que ratificaron el protocolo, pero Estados Unidos, el mayor emisor de gases de invernadero mundial, no lo ratificó y Canadá se retiró del mismo. El objetivo era reducir las emisiones de seis gases de efecto invernadero que causan el calentamiento global: dióxido de carbono (CO2), gas metano (CH4) y óxido nitroso (N2O), y los otros tres son gases industriales fluorados: hidrofluorocarburos (HFC), perfluorocarbonos (PFC) y hexafluoruro de azufre (SF6), en un porcentaje aproximado de al menos un 5 %, dentro del periodo que va de 2008 a 2012, en comparación a las emisiones a 1990.
 
¿Qué ha sucedido? La revista CLIMATE POLICY acaba de publicar un estudio científico respecto al cumplimiento de los objetivos de emisión por parte de los 36 países que inicialmente se comprometieron con el Protocolo. En primer lugar, hay que destacar el bajo costo que el intento de su cumplimiento ha representado para tales países: el 0,1% del PIB en la Unión Europea y una fracción aún menor del PIB de Japón. Esto es, alrededor de una cuarta parte a una décima parte de lo que los expertos habían estimado tras el acuerdo alcanzado en 1997
 
Los resultados globales, muestran que, en general, los países que firmaron el Protocolo de Kyoto cumplieron su compromiso e, incluso, lo superaron en 2,4 Gt de equivalentes de CO2 por año. Sólo nueve países (Austria, Dinamarca, Islandia, Japón, Liechtenstein, Luxemburgo, Noruega, España y Suiza) emitieron niveles más altos que los comprometidos, aunque su exceso global fue un escaso 1% de las emisiones medias anuales limitadas en Kyoto. Con la participación hipotética de los EE.UU. y Canadá se habría reducido ese excesivo a 1 Gt de equivalentes de CO2 anuales. Hay que destacar que la mayoría del resto de los países redujeron sus emisiones domésticas más que las previsiones requeridas y que, aunque el colapso de la Unión Soviética y la contracción de las economías del bloque del Este provocó una disminución imprevista de las emisiones de gases invernadero, sin embargo, de no haber sucedido ello, los resultados finales no habrían diferido mucho
 
Por todo ello es oportuna la reflexión del profesor Michael Grubb, editor de la revista CLIMATE POLICY, y co-fundador de la red de investigación del Estrategias del Clima:  “A menudo hay escepticismo sobre la importancia del derecho internacional, y muchos críticos afirman que el Protocolo de Kioto fracasó. El hecho de que los países han cumplido plenamente es altamente significativo, y ayuda a aumentar las expectativas de la plena adhesión al Acuerdo de París“.
 
Más en:
 
http://goo.gl/AovR6U