Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

La misión FLEX de la ESA

Después de la experiencia conseguida a través de varios organismos europeos anteriores, el 31 de mayo de 1975 quedó constituida la ESA o Agencia Espacial Europea (en inglés: European Space Agency), con 22 Estados miembros, con la finalidad de coordinar y realizar la exploración espacial. Actualmente cuenta con más de 2000 personas, además de las subcontratadas, y un presupuesto anual próximo a los 5.000 millones de euros

La misión FLEX de la ESA
Después de la experiencia conseguida a través de  varios organismos europeos anteriores, el 31 de mayo de 1975 quedó constituida la ESA o Agencia Espacial Europea (en inglés: European Space Agency), con 22 Estados miembros, con la finalidad de coordinar y realizar la exploración espacial. Actualmente cuenta con más de 2000 personas, además de las subcontratadas, y un presupuesto anual próximo a los 5.000 millones de euros.
 
Su sede principal está en París, aunque existe una gran descentralización de sus estructuras, siendo miembros de la misma los siguientes países: Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Noruega, Países Bajos, Polonia,7 Portugal, Reino Unido, República Checa, Rumanía, Suecia y Suiza. En los próximos años se espera que se incorporen los recientes miembros de la Unión Europea.
 
Dentro de la amplia gama de proyectos que realiza, la ESA acaba de poner en marcha una nueva misión, la FLEX, con el propósito de monitorizar la salud de la vegetación de nuestro planeta mediante la medida desde el espacio del débil brillo que emiten las plantas durante la fotosíntesis, cuando transforman la luz solar y el dióxido de carbono en energía. Ello se considera importante para evaluar las posibilidades agrícolas de nuestro planeta para responder a las demandas del aumento de la población, así como para conocer los efectos del cambio climático. Por ello es fundamental investigar y conocer la salud y el estrés de la vegetación.
 
Para lograrlo se acudirá a un nuevo tipo de satélite, el ‘Explorador de la Fluorescencia’, o FLEX, que será el octavo miembro de la familia Earth Explorer de la ESA, que tantos servicios han prestado a la ciencia. La familia de misiones Earth Explorer de la ESA se basa en la excelencia tecnológica de Europa para sacar el máximo provecho de las nuevas formas de observar la Tierra desde el espacio, y así ayudarnos a comprender mejor cómo funciona nuestro planeta como sistema, y evaluar el impacto de la actividad humana sobre la naturaleza. La misión GOCE, ya completada, estudió las variaciones en el campo gravitatorio de la Tierra con unos niveles extremos de precisión y detalle. Las tres misiones actualmente en órbita están ayudando a comprender mejor la criosfera, la humedad del suelo y la salinidad de los océanos, y el campo magnético. Las futuras misiones estudiarán los vientos, la biomasa y el papel que juegan las nubes y los aerosoles en el balance de radiación de la Tierra.
 
¿Por qué este nuevo satélite, que se pondrá en órbita en el año 2022? La fotosíntesis es un proceso muy complejo que consiste en la transformación del dióxido de carbono atmosférico y de la luz solar en energía, y su posterior almacenamiento en forma de hidratos de carbono. Este proceso lo realizan los cloroplastos de las células de las plantas y las células de las algas mediante sistemas muy precisos y como consecuencia del mismo se emite una débil fluorescencia, que depende de las condiciones ambientales y de la salud de la planta. Con FLEX se podrá abordar lo que hasta ahora no ha sido posible: estudiar la actividad fotosintética desde el espacio. Para conseguirlo FLEX volará en tándem con uno de los satélites Sentinel-3 del programa Copérnico, aprovechando sus sensores ópticos y térmicos para proporcionar un conjunto integrado de datos.
 
Los datos que proporcionará FLEX sobre la productividad de la vegetación, se podrán aplicar para mejorar la gestión agraria y desarrollar una bioeconomía sostenible, así como para comprender mejor nuestro ecosistema, ayudándonos a resolver cómo alimentar a la creciente población del planeta”.
 
Y una excelente noticia es que va a ser un español quien va a liderar el proyecto FLEX. Se trata del físico José Moreno, profesor de la Universidad de Valencia. La decisión fue adoptada el pasado miércoles en París por los Estados Miembros de la ESA reunidos en el comité de observación de la Tierra y siguiendo la recomendación de una comisión de expertos internacionales. El Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) español ha promocionado la propuesta.
 
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