Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

¿Qué bacterias vivían hace 1000 años en la boca de los humanos?

Una investigación publicada on-line hace dos días en la acreditada revista Nature Geneticsnos lo descubre. Para ello ha sido necesario la colaboración de 32 científicos pertenecientes a doce instituciones científicas de siete países (Suiza, EE.UU, Gran Bretaña, Alemania, Dinamarca, Australia y España), coordinados y dirigidos por Frank Rühli y Enrico Cappellini de la Universidad de Zürich y de Copenhague, respectivamente. El único científico español participante ha sido Domingo C. Salazar-García de la Universidad de Valencia.

¿Qué bacterias vivían hace 1000 años en la boca de los humanos?
Una investigación publicada on-line hace dos días en la acreditada revista Nature Geneticsnos lo descubre. Para ello ha sido necesario la colaboración de 32 científicos pertenecientes a doce instituciones científicas de siete países (Suiza, EE.UU, Gran Bretaña, Alemania, Dinamarca, Australia y España), coordinados y dirigidos por Frank Rühli y Enrico Cappellini de la Universidad de Zürich y de Copenhague, respectivamente. El único científico español participante ha sido Domingo C. Salazar-García de la Universidad de Valencia. El título de la publicación es: “Pathogens and host immunity in the ancient human oral cavity”, y el resumen se halla en: http://www.nature.com/ng/journal/vaop/ncurrent/full/ng.2906.html#abstract
 
La investigación se ha realizado sobre los cálculos dentales de los dientes procedentes de una población medieval germana extrayendo su ADN, con una primera sorpresa de que los cálculos dentales contienen hasta 1000 veces más ADN que las muestras óseas normales. La gran cantidad de información obtenida ha llevado a decir a los investigadores que lo sucedido es como si se hubiese desbloqueado una “Pompeya microbiana”. Efectivamente, a diferencia de los huesos, que pierden rápidamente gran parte de su información molecular cuando son enterrados, la placa dental es capaz de conservar las biomoléculas en buen estado. Según el profesor Christian von Mering, coautor del estudio “El cálculo dental es una ventana hacia el pasado”, y “Sabíamos que la placa conserva las partículas microscópicas de comida y otros residuos, pero el nivel de preservación de las biomoléculas es notable. Es un microbioma enterrado y conservado en una matriz mineral, una especie de Pompeya microbiana“.
 
¿Cuáles son los resultados más relevantes? El más destacado es ese, que los cálculos dentales (placas dentales calcificadas) constituyen un excelente reservorio o nicho de conservación durante, al menos, más de mil años y que atrapa y conserva perfectamente el microbioma oral, es decir, bacterias, virus y biomoléculas.
 
Entre los hallazgos interesantes hay que citar que, a pesar de los cambios importantes en la dieta y la higiene humanas, nuestros antepasados también portaban numerosos agentes patógenos oportunistas y que la misma bacteria es la causa de la enfermedad periodontal hoy en día como en el pasado.
 
Otro interesante descubrimiento es que el antiguo microbioma oral ya contenía la maquinaria genética básica para que se produjera la resistencia a los antibióticos y ello más de ocho siglos antes de su desarrollo, en la década de los 40.
 
La recuperación del ADN de la placa dental, también está permitiendo la identificación de los componentes de la dieta, como verduras, que dejan pocos rastros en el registro arqueológico.
 
La investigación también mejorará la comprensión de la evolución del microbioma oral humano y las bases de la enfermedad periodontal, que provoca una inflamación crónica que puede provocar la pérdida del diente y el hueso. Se trata, principalmente, de la deposición de sales minerales de fosfato de calcio entre y dentro de los restos de microorganismos. Actualmente, la enfermedad periodontal afecta a más del 10% de la población mundial y se vincula con diversas enfermedades sistémicas, incluyendo enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares, enfermedad pulmonar y la diabetes tipo II. Aunque es común en los seres humanos animales domésticos y animales de zoológico, la enfermedad periodontal no aparece habitualmente en animales salvajes, lo que lleva a especular que es resultado del estilo de vida del hombre moderno. Por ello investigar las características de la enfermedad periodontal en nuestros ancestros es muy interesante aunque en el presente estudio la conclusión es que ya estaba presente hace 1000 años, con las mismas características que actualmente.
 
Según el investigador Matthew Collins “A medida que aprendamos más sobre la evolución del microbioma vía oral imagino un futuro en el que la mayoría de los arqueólogos considerarán que los cálculos dentales son más interesante que los propios dientes.”