Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Metales pesados y plantas medicinales

Científicos de la Universidad de Granada junto con investigadores del servicio de Toxicología del Hospital Universitario del Parque Tecnológico de la Salud (Granada), de la Universidad Johns Hopkins (Baltimore, USA) y de la Universidad de Columbia (Nueva York, USA),han realizado el estudio más completo realizado hasta la fecha sobre la presencia de metales pesados perjudiciales para la salud en plantas medicinales como menta poleo, salvia, manzanilla, valeriana, cola de caballo, té rojo y té verde

Científicos de la Universidad de Granada junto con investigadores del servicio de Toxicología del Hospital Universitario del Parque Tecnológico de la Salud (Granada), de la Universidad Johns Hopkins (Baltimore, USA) y de la Universidad de Columbia (Nueva York, USA),han realizado el estudio más completo realizado hasta la fecha sobre la presencia de metales pesados perjudiciales para la salud en plantas medicinales como menta poleo, salvia, manzanilla, valeriana, cola de caballo, té rojo y té verde.
 
Los resultadoa indican que de 220 muestras analizadas de 12 plantas teniendo en cuenta tanto marcas comerciales como marcas blancas de venta en supermercados bajo el formato de bolsa dispensable, así como muestras de herbolarios y mercados tradicionales, tan solo el 4,6 por ciento presentaba niveles de estos metales ligeramente por encima de lo que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS). Los metales pesados y minerales analizados fueron el arsénico, cadmio, cromo, cobre, hierro, mercurio, manganeso, plomo y zinc.
 
Según el autor principal del trabajo, el catedrático de Toxicología del Departamento de Medicina Legal, Toxicología y Antropología Física de la Universidad de Granada Fernando Gil Hernández “Nuestro estudio ha comprobado que estos niveles se superan tan solo en muestras de tomillo y manzanilla en el caso del cadmio, y en el té rojo y verde en el caso del manganeso… No obstante, hay que tener en cuenta que lo que consumimos no es la hoja de la planta directamente, sino una infusión de esta, de la cual solo una mínima parte es absorbida por el intestino. Por lo tanto, la ingesta real de metales es mucho menor que la que hemos hallado en la planta si consideramos tanto el porcentaje de solubilización del metal en la infusión como la biodisponibilidad o porcentaje de absorción intestinal evidenciando así la ausencia de riesgo”.
 
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https://doi.org/10.1016/j.jfca.2017.03.009