Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Células madre STAP ¿fraude o controversia?

Con el título de "El lado oscuro de las células madre", hace un par de años publiqué un artículo divulgativo en el Canal Ciencia y Salud de La verdad: http://cienciaysalud.laverdad.es/la-genetica-molecular-biotecnologia/clonaciones-celulas-precursoras-neoorganos/el-lado-oscuro-celulas-madre-.html

Células madre STAP ¿fraude o controversia?
Con el título de "El lado oscuro de las células madre", hace un par de años publiqué un artículo divulgativo en el Canal Ciencia y Salud de La verdad:
 
http://cienciaysalud.laverdad.es/la-genetica-molecular-biotecnologia/clonaciones-celulas-precursoras-neoorganos/el-lado-oscuro-celulas-madre-.html
 
Se iniciaba indicando que "El campo de las células madre es uno de los más prometedores actualmente dentro de la biomedicina. Pero se encuentra en sus inicios y cualquier cautela al respecto es poca, aunque la demanda exista y sean muchas las familias que ante una enfermedad incurable depositan sus esperanzas en ofertas que, a veces, parecen milagrosas. Y los pícaros ya han aflorado. Tanto es así que, con el título ‘The darker side of stem cells’, recientemente, la revista  Nature publicaba un editorial alertando  que en Texas diversos pacientes estaban siendo objeto de tratamientos con células madre no aprobados oficialmente. La empresa Celltex suministraba las células e incentivaba económicamente a los médicos por usar estos tratamientos sin existir previos ensayos clínicos".
 
Esta semana, ayer, la situación se ha complicado más tras un anuncio de Alice Henchley, Jefa de prensa de la revista Nature, distribuido a todas las agencias de comunicación y periodistas científicos del mundo indicando que la revista Nature y los autores confirmaban la retracción o retirada de dos investigaciones sobre este tema publicadas este año en la revista y que, en su día, fueron ampliamente publicitadas como grandes acontecimientos por su gran importancia potencial para la Medicina Regenerativa.
 
Las retracciones correspondientes se pueden consultar en:
 
http://www.nature.com/nature/journal/v511/n7507/full/511040a.html
 
y en
 
http://www.nature.com/nature/journal/v511/n7507/full/nature13599.html
 
Dada la gran repercusión de la publicación de dos investigaciones en Nature que posteriormente se ha demostrado que tienen datos erróneos o fraudulentos, la revista ha publicado un editorial explicativo que se puede consultar en:
 
http://www.nature.com/news/1.15488
 
¿Qué ha sucedido? Al sur Japón, construido sobre una isla artificial cerca de la ciudad de Kobe, se erige el Centro de Biología del Desarrollo RIKEN, uno de los más prestigiosos del país. Sul laboratorio de reprogramación celular, dirigido por Haruko Obokata, de 30 años, quien hasta no hace mucho se pensaba que sería la primer mujer científica japonesa que obtendría un premio Nobel.
 
El 30 de enero de 2014, la revista Nature publicaba dos artículos del grupo de Obokata que describían una técnica innovadora para hacer que células adultas de ratón –en este caso, glóbulos blancos y células de cerebro, piel, músculo y otros tejidos– se convirtiesen en pluripotentes, es decir, con capacidad de especializarse en cualquier linaje celular: -
 
http://www.nature.com/nature/journal/v505/n7485/full/nature12968.html?WT.ec_id=EMI_NATURE_1401_NATURENEWSBREAKINGSTAP
 
http://www.nature.com/nature/journal/v505/n7485/full/nature12969.html?WT.ec_id=EMI_NATURE_1401_NATURENEWSBREAKINGSTAP
 
Era un descubrimiento sensacional y lo relevante de la metodología es que no necesitaba ninguna manipulación genética o transferencia de núcleos, dos técnicas ampliamente utilizadas en la reprogramación celular. En cambio, proponía estimular a las células con estrés (como tratamientos con ácido, toxinas bacterianas o daño físico) para reformatear su cableado molecular. Este nuevo procedimiento y células pluripotentes (células madre) obtenidas se conocieron por su acrónimo inglés STAP (Stimulus Triggered Adquisition of Pluripotency).
 
La idea era tan original y los resultados tan importantes que las entrevistas no se hicieron esperar para la bióloga Haruko Obokata, autora principal de ambos artículos. “Estoy realmente sorprendida de que las células puedan responder de esta manera a su ambiente”, declaraba a la BBC. “Es emocionante pensar en las posibilidades que nos ofrecen estos descubrimientos, no sólo en medicina regenerativa, sino también en cáncer”. Y es que el procedimiento es tan simple, rápido y barato que, de aplicarse en humanos, podría iniciar una revolución en la manera que curamos enfermedades… si tan sólo fuera cierto.
 
Sin embargo, cuando otros grupos intentaron reproducir los resultados pronto aparecieron grietas en el edificio, demostrándose la existencia de errores en las cifras, plagios en la descripción de métodos y, sobre todo, imposibilidad de reproducir los resultados anunciados
 
El centro de investigación RIKEN abrió una exhaustiva investigación interna y encontró deficiencias por lo que la responsable principal de la investigación fue declarada culpable de mala conducta científica el 31 del pasado mes de marzo. No se dictaminó la existencia de un fraude sino de falta de rigor en los razonamientos críticos, discusión y conclusiones de sus trabajos. ¿Se debía al excesivo estrés a que suelen estar sometidos los grupos investigadores por parte de las Instituciones financiadoras?. Lo ciesto es que no se puede asegurar taxativamente que las células STAP no existieron, pero probablemente tales células STAP no fueran nada más que células madre embrionarias normales, posiblemente producto de muestras conmutadas
 
Tras el gran chasco tambien la revista Nature ha investigado en profundidad su sistema de revisión y publicación de artículos encontrando deficiencias en el proceso cuya peor consecuencia podría ser la pérdida de confianza de los ciudadanos por la ciencia.
 
Tras que ayer Nature retirase los dos trabajos iniciales del grupo investigador es seguro que la polémica científica seguirá, aunque finalmente posiblemente todo se aclare. Por ahora, tras la declaración de Obokata y de los demás autores retirando los trabajos, ellos reconocen la existencia de “amplios” errores lo que significa que “no podemos afirmar categóricamente” que el método funcione. Pero otros investigadores continúan estudiando el método y el doctor Charles Vacanti, del Brigham and Women’s Hospital en Boston, otro de los autores, ha dicho en un comunicado propio que en su opinión, otros nuevos estudios podrán validar el método. Pero otro autor, Yoshiki Sasai, subdirector del centro Riken, dijo que debido a los errores “resulta cada vez más difícil calificar el fenómeno STAP siquiera de hipótesis prometedora”. Y, añadió que estaba “profundamente avergonzado” de los errores en los trabajos.
 
El único consuelo es que, en Ciencia, los errores y fraudes terminan siendo descubiertos ya que cualquier investigación relevante siempre ha de ser confirmada posteriormente por otros grupos investigadores.