Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

CO2 supercrítico

El gas dióxido de carbono, CO2, comprimido, se convierte en líquido, en una forma denominada "supercrítica" que, teóricamente, le haría servir de disolvente ideal pues es barato, no dañino para la materia viva, no contaminante y fácilmente eliminable por simple evaporación. Sin embargo, la industria sigue usando anualmente millones de toneladas de los peligrosos y dañinos disolventes orgánicos porque pocas sustancias grasas o apolares resultan ser solubles con el dióxido de carbono. Pero la situación puede cambiar, ya que unos investigadores italo-americanos acaban de desarrollar un surfactante (una especie de jabón) que facilita que el dióxido de carbono disuelva las moléculas de tipo apolar entre las que se incluyen muchos compuestos industriales importantes.