Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Miel

La miel, desde las más antiguas civilizaciones, se ha usado con éxito para el tratamiento de heridas. Su eficacia parece indudable pero existen pocas investigaciones que aclaren el mecanismo de su actuación a nivel molecular. Ahora, la Dra. Cooper, del Instituto de Cardiff de la Universidad de Gales, ha publicado los resultados de sus investigaciones sobre el modo en que un tipo de miel, la de manuka (un árbol neozelandés) combate a tres tipos de bacterias que frecuentemente infectan las heridas: Pseudomonas aeruginosa, estreptococos del grupo A, y MRSA (Staphylococcus aureus resistente a la meticilina), dificultando la adhesión de las bacterias a los tejidos y la formación de biocapas bacterianos, así como aumentando la sensibilidad de los Staphylococcus aureus resistentes a la meticilina  hacia el antibiótico oxacilina.