Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Objetivo: La Europa biotecnológica

Bajo la presidencia española se celebrará el próximo mes de marzo en Barcelona un Consejo europeo al que se considera como de gran trascendencia para la construcción de la nueva Europa. Una de las materias estrellas de Barcelona será la relativa a las medidas e iniciativas políticas para potenciar el desarrollo científico biotecnológico de Europa de acuerdo con el documento propuestos al respecto la pasada semana, en Bruselas, por parte de la Comisión Europea.

En efecto, la Comisión, el día 23 de enero, hacía pública una comunicación titulada "Ciencias de la vida y biotecnología. Una estrategia para Europa", que ha trasladado al Consejo, al Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social y al Comité de las Regiones. En sus primeras veinte páginas se define lo que se define esa estrategia y en la amplia segunda, y última, parte del documento se desmenuza el plan de Acción propuesto a través de 24 propuestas de acción concretas. ¿Por qué este interés por una Europa biotecnológica?.

SITUACIÓN. Junto con las tecnologías de la información, existe un amplio consenso mundial en estimar que las ciencias de la vida y la biotecnología constituyen la punta de lanza y el fundamento de lo que será la próxima oleada de una revolución tecnológica basada en una economía fundada en el conocimiento, la mejor alternativa de crear nuevas oportunidades y empleos. Ante el desarrollo explosivo de las ciencias de la vida y la biotecnología, con aplicaciones que alcanzan a todos los órdenes de la actividad humana, Europa se encuentra en una encrucijada que ha de resolver rápidamente. Una posibilidad es la de adoptar una actitud pasiva, intentando asimilar las implicaciones universales de estas tecnologías. La segunda es la de procurar desarrollar políticas capaces de liderar la explotación de las nuevas posibilidades de forma consistente con los valores y estándares característicos europeos.

El presidente de la Comisión, Romano Prodi, tiene unas claras ideas al respecto: "Es de capital importancia para Europa poder dominar las nuevas tecnologías de frontera que constituirán en núcleo de una economía basada en el conocimiento. Las ciencias de la vida y la biotecnología se desarrollan rápida y globalmente y han originado un intenso debate público….El compromiso con los valores éticos fundamentales será crucial para construir confianza y fomentar la aceptación pública de las nuevas biotecnologías. Con esta iniciativa la Comisión envía una fuerte señal dirigida a los actores públicos y privados que, juntos, deben trabajar para que Europa obtenga el éxito"

Aparte de otras consideraciones, es de destacar que se calcula que en el año 2005 el mercado biotecnológico europeo superará los 100 billones de euros y que, excluyendo la Agricultura, hacia el 2010, los mercados globales en los que las ciencias de la vida y la biotecnología ocuparán la porción más importante, podrían sobrepasar los 2000 billones de euros. La propuesta de la Comisión es que el próximo programa marco de Investigación europeo, que se iniciará en enero del 2003, cuente con 2150 billones de euros en los apartados biotecnológicos.

DEBILIDADES. Las meras cifras no son suficientes en sí mismas. Si así fuera podríamos sentirnos orgullosos como europeos d nuestro número total actual de empresas biotecnológicas, 1570, que supera al número de las norteamericanas, 1273. Pero la realidad es que la industria biotecnológica americana se inició antes que la europea, que emplea a más de 2,5 veces de personas (162.000 personas contra los 61.000 europeos), es de un tamaño medio mucho mayor, que las empresas americanas están mucho mejor capitalizadas y, sobre todo, tienen en tramitación muchísimos más productos que las europeas, aparte del tradicional maridaje americano entre los centros científicos, sus investigadores, y las empresas, en las que tales investigadores suelen ser socios activos.

Otro hecho preocupante es que, hasta ahora, Europa no posee una política única respecto a las ciencias de la vida y de la biotecnología, sino un remiendo de políticas sectoriales y de niveles diversos: internacional, unión europea, estados miembros, regiones o autonomías. Por ello, las responsabilidades relevantes tienden a repartirse entre un excesivo número de políticas y actores, en detrimento de una acción única, clara y compartida. De ahí su mayor lentitud para amoldarse a las nuevas y rápidas realidades cambiantes.

La Comisión considera que existen unas áreas en las que las aplicaciones biotecnológicas serán o están siendo más rápidas. En relación con la Salud, porque ya permite obtener medicamentos tradicionales o nuevos así como servicios médicos de forma más barata, segura y ética. Y se está iniciando una medicina personalizada y preventiva basada en los estudios genómicos. En cuanto a la Agricultura y veterinaria, mejorando cosechas y calidades de los alimentos y disminuyendo los riesgos sanitarios, lo que derivará en un menor consumo de fertilizantes, pesticidas y medicinas. Entre los usos industriales está el de las cosechas no alimenticias como punto de partida de nuevos materiales, como los plásticos biodegradables. Asimismo, las aplicaciones biotecnológicas de la biodescontaminación de aire, suelo y aguas contaminadas o los usos de las enzimas para el desarrollo de productos y procesos industriales más limpios.

ACCIONES. Las 30 acciones que propone la Comisión se pueden agrupar en grandes apartados de los que no es el menos importante el dedicado a los proyectos de formación con acciones específicas relacionadas con: educación en materias científicas, movilidad de los científicos, capacidad para retener, y que no emigren, a los jóvenes científicos europeos, favorecer una mayor preparación empresarial de los científicos, fomentar el diálogo social y el debate bioético sobre las nuevas fronteras de la Ciencia.

Al final, la Ciencia la originan los investigadores a través de su Investigación. El objetivo 3 indica el propósito de que se consiga el deseado Espacio europeo para la Investigación y que se cree una gran y competitiva infraestructura informática de apoyo a la Investigación, sobre todo en aspectos concretos como: a) Genómica y Biotecnología para la salud; b) Nanotecnologías; c) Calidad y Seguridad en los Alimentos ; d) desarrollo sostenible; e) Creación de un portal web comercial europeo biotecnológico, etcétera

Por último, la mayoría de las acciones que conforman la recomendación de la Comisión se articulan a través de decenas de iniciativas diversas, de las que se entresacan algunas: creación de una guía con las regulaciones europeas al respecto; fortalecer el papel del grupo Europeo de Ética; En Agricultura, salvaguardar las fuentes genéticas existentes en Europa; elaborar unas regulaciones europeas sobre Alimentos genéticamente modificados; establecer medidas para conservar y usar sosteniblemente las fuentes genéticas tradicionales, etcétera.

Dentro de algo más de un mes, en Barcelona, confiemos que la Europa de la Ciencia acierte, bajo la presidencia española, a dar el paso biotecnológico adecuado. Y que ello sirva de acicate para reparar sustancialmente la deplorable situación actual de la financiación de la Investigación española. Que así sea.