Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Los otros Nobel

En los próximos días se dará a conocer la cosecha de Nobel científicos de este año. De ellos nos ocuparemos próximamente. Pero hoy nos vamos a referir a los "otros Nobel, a los Premios Nobel Ig, en los que la partícula Ig es sinónimo de ignorable, ya que honran a aquellos científicos cuyos logros y descubrimientos "no pueden o no deberían ser reproducidos". Estos Premios, concedidos anualmente son la respuesta viva a la pregunta: ¿puede ser divertida la Ciencia?

La Universidad americana de Harvard es la más antigua de Estados Unidos y una de las más prestigiosas y su historia corre pareja a muchos aspectos intelectuales de aquel país. De ella fueron alumnos los presidentes americanos John Adams, John Quincy Adams, Rutherford D. Hayes, Theodore Rooselvelt, Franklin D. Rooselvelt y John F. Kennedy. Su biblioteca posee más de diez millones de volúmenes, distribuidos en tres edificios contiguos, y guarda preciados legados, entre ellos los cedidos por Ernest Hemingway y John y Robert Kennedy.

LA CEREMONIA. Hace pocos días en el solemne recinto del Teatro Sander de la Universidad de Harvard se celebró la ceremonia de entrega, por parte de verdaderos Premios Nobel , de los diez Premios Nobel Ig de este año. El comité de concesión, en buena parte estudiantes universitarios, pretende dar los premios a las consecuciones que consideran más divertidas o tontas. Como no todos los posibles receptores poseen el mismo sentido del humor, previamente se les consulta si, en su opinión, la concesión puede dañar su prestigio. El resultado es que casi la mitad de galardonables rechazan el "honor" de recibir un Premio Nobel Ig.

En todo caso la ceremonia de concesión es muy vistosa y variada, con el estreno de una ópera (el tema de este año estaba basado en la leyenda del apóstol pionero de la clonación humana, Richard Seed, quien fue ganador Nobel Ig del pasado año). Se dieron hasta cinco conferencias magistrales, lo cual fue posible ya que el tiempo límite asignado a cada una de ellas fue inferior a 30 segundos, incluyendo la de Dudley Hersbach, un verdadero y prestigioso Premio Nobel de Química de 1985 por sus investigaciones sobre la cinética de las reacciones químicas, quien intervino tras el Dr. Len Fisher, uno de los diez ganadores Ig de 1999 (Premio Nobel Ig de Física), por sus estudios para calcular el modo óptimo de mojar un bizcocho. El sentido del humor se acentuó con una conferencia sobre la herencia, ilustrada con las fotografías de los descendientes de escogidos científicos o con las consideraciones de otro de los ganadores Ig de 1998, por su invento de un traje anti osos pardos.

LOS PREMIOS. El ya comentado del mojado de bizcochos del Dr. Len Fisher, de Física, tuvo el acompañamiento del profesor universitario inglés quien, lógicamente, de acuerdo a su procedencia, ha realizado una extensa Investigación para calcular como fabricar un pitorro de tetera que no gotee al verter el té. Y, siguiendo con temas gastronómicos, el Nobel Ig de Sociología le correspondió a un sociólogo de la Universidad York de Toronto, cuya tesis doctoral la ha realizado sobre el "fascinante" tema de la sociología de las tiendas canadienses vendedoras de "donuts". Asimismo, el Ig de Literatura siguió la misma trayectoria alimenticia, ya que sirvió para recompensar a una institución dedicada a la elaboración de Normas, por su sesudas especificaciones de seis páginas (las BS-6008) dedicadas a relatar como se debe preparar adecuadamente una taza de té.

Cambiando de materias el Ig de Educación, por méritos propios. le fue asignado a la Oficina de Educación de Kansas por su recomendación a los niños de que no le diesen más crédito a la teoría de la evolución de Darwin que el que le pudiesen dar a otras teorías físicas o químicas como la del electromagnetismo de Maxwell. Y un médico noruego fue premiado con el Ig de Medicina por su minuciosa tarea de coleccionar, clasificar y estudiar los recipientes usados por sus pacientes para transportar, para su análisis, las muestras de orina. También relacionado con esta área el premio Ig de Salud Pública le correspondió a los inventores de la patente US 3.216.423 que consiste en un artilugio que ayuda a dar a luz a las mujeres gestantes, colocándose éstas sobre una mesa circular que gira a gran velocidad. En cualquier caso, la audiencia femenina lo que sí premió con grandes aplausos fue la concesión de Ig de Química al presidente de una Agencia de Detectives japonesa que ha conseguido fabricar un aerosol detector de infidelidad que para que funcione adecuadamente basta con que sea aplicado por las esposas a la ropa interior de sus maridos o parejas.

En el área biológica, un investigador mexicano del Instituto mexicano del Chile, ha sido recompensado por la obtención de un chile jalapeño no picante, mientras que el Ig de protección ambiental marchó hasta el inventor coreano del traje de negocios auto perfumado. Y de uno de los más preciados Ig, el de la Paz, se han hecho merecedores los dos inventores sudafricanos que han diseñado una alarma antirrobo de automóvil consistente en un circuito de detección y, nada más ni nada menos, que un lanzallamas.

SIGNIFICADO.El pasado verano se celebró en Budapest la Conferencia Mundial de la Ciencia que en su declaración final recordaba que el conocimiento científico ha conducido a innovaciones muy notables que han resultado ser de gran beneficio para la Humanidad., haciendo una llamada a las naciones y científicos del mundo para que reconociesen la urgencia de utilizar los conocimientos de todos los campos de la Ciencia de una manera responsable para responder a las necesidades y aspiraciones humanas sin el maluso de sus conocimientos. Está bien este tono solemne para una declaración de este tipo, pero el cultivo de la Ciencia es una actividad humana y, como toda actividad humana debe ser polifacética y, sobre todo, huir de la pedantería. Es en este contexto amable y desenfadado, en la necesidad de cultivar el sentido autocrítico, en el que se debe encuadrar los Premios Nobel Ig comentados, que sirven de contrapunto a los serios Nobel verdaderos e, incluso, a los Nobel alternativos dedicados a destacar la lucha contra las injusticias humanas.
Precisamente, hace más de cuatro siglos, un gran filósofo tolerante, Montaigne, escribió en el libro primero de sus célebres ensayos, el titulado Sobre la pedantería: "La Ciencia es saludable medicina, pero no hay medicina que no se corrompa y vicie, si el vaso en que se halla contenida tiene algún vicio o corrupción". Y, desde luego, el humor, la autocrítica son remedios muy eficaces para contrarrestar cualquier vicio o corrupción.