Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Hitos científicos

En la primera colaboración de este nuevo año repasábamos algunos de los hitos biomédicos acaecidos en el pasado año 2002. En relación con alguno de ellos, ciertas sugerencias recibidas harán aconsejable que en próxima ocasión repasemos con algo más de profundidad la denominable como "controversia de la terapia hormonal sustitutiva" tras la publicación en la revista JAMA, y otras, de unas amplias investigaciones clínicas con resultados críticos hacia este tipo de difundida terapia en mujeres posmenopáusicas. Intentaremos aclarar que los resultados epidemiológicos no son extensibles automáticamente a otros grupos de población diferentes o sometidos a tratamientos no idénticos.

La selección científica de hoy se basa en una elección, por parte de la conocida revista Scientific American, de los 25 acontecimientos científicos más relevantes del año 2002. Para que no sea un mero catálogo enumerativo de ellos, prescindiremos de los de naturaleza biomédica, tema de la pasada colaboración, y dentro del amplio número de los restantes escogeremos uno, importantísimo, de tipo biológico, el descubrimiento de una nuevo orden animal, concretamente de insectos. Y, en Astrofísica, la caracterización de ciertas propiedades interesantes del fondo de la radiación de microondas, un vestigio de un fenómeno ocurrido en la etapa inicial del Universo, la existencia de agua en Marte, o el descubrimiento de un nuevo componente del sistema solar.

EL GLADIADOR. Ha sido como una especie de cuento de hadas para un avispado estudiante de doctorando. En 1914, el científico E. M. Walker describió los grilloblátidos que constituían el número 30, que se creía era el último, de los órdenes conocidos de la clase de los insectos, de los que se contabilizan más de 1,2 millones de especies. Pero, en junio del año 2001, el joven Oliver Zampro, que prepara su doctorado en el Instituto Max Planck de Limnología de Plön, recibió para su estudio unos trozos de ámbar del Báltico pertenecientes a la Universidad de Hamburgo. En el ámbar se encontraban atrapadas desde hace unos 45 millones de años unas larvas de insectos desconocidas para Zampro. Un mes después, en una visita al Museo de Historia Natural de Londres, examinó y fotografió un ejemplar desconocido de un insecto macho disecado que había sido capturado en Tanzania en el año 1950 y que era muy similar. Otra muestra particular de ámbar, recibida poco después, mostró una gran semejanza con el exoesqueleto del museo londinense. Tras ello, por sugerencia de su director de tesis, visitó múltiples museos europeos, hasta que en el Museo de Historia Natural de Berlín localizó un frasquito de alcohol conteniendo el cuerpo embalsamado de un insecto hembra similar a los anteriores, capturado en Namibia hace casi un siglo.

Eran insectos parecidos a saltamontes sin alas, intermedios entre una mantis (orden Mantodea) y un insecto palo (orden Phasmatodea) por lo que sugirió el nombre Mantophasmatodea para este nuevo hipotético nuevo orden de insectos. Sin embargo, por su aspecto aguerrido, por ser carnívoros, y por estar cubiertos de una especie de coraza en su estado de ninfa, el nombre común adoptado fue el de gladiadores.

¿Se podrían encontrar gladiadores vivos?. Una investigación realizada en la mayor parte de las colecciones mundiales descubrió la existencia de algunos ejemplares capturados en Namibia entre 1990 y 2001. El 28 de febrero del año 2002 diez científicos de cinco países se introdujeron en el desierto tropical de Namibia. Las temperaturas superaban, en ocasiones, los 44 ºC y los aguaceros torrenciales eran frecuentes. Antes de finalizar marzo habían conseguido la captura de diez gladiadores vivos, pertenecientes a cuatro especies diferentes, que se alimentaban de otros insectos, polillas, cucarachas, etcétera. Durante más de 45 millones de años la vida de los gladiadores había permanecido inadvertida. Las investigaciones sobre su biología y su situación en el árbol evolutivo avanzan a gran velocidad y dejan abierta otra interrogante: ¿existen más órdenes de insectos por descubrir?. Posiblemente la Naturaleza es más variada y compleja de lo que nos solemos imaginar.

ASTROFÍSICA
El fondo cósmico de radiación de microondas fue descubierto hace casi cuarenta años y sirvió para confirmar las consecuencias de la teoría del Big Bang sobre el origen de nuestro Universo. Es una reliquia, una huella que procede de los primeros pasos del Universo, hace unos 14.000 millones de años. Los modelos cosmológicos actuales predicen que este fondo cósmico de microondas debería estar ligeramente polarizado, pero hasta ahora no se había podido observar el fenómeno. La polarización de una radiación consiste en una cierta desviación angular del plano de oscilación de las ondas. Astrofísicos de la Universidad de Chicago, capitaneados por Erik Leitch y John Kovac, utilizando un Interferómetro escalar de desviación angular muy sofisticado, ubicado en la estación Amundsen-Scott del polo sur, estudiaron durante dos años esta radiación. El resultado, publicado en el 2002 en la revista Nature, fue que el nivel de radiación de microondas y su polarización mostraron un acuerdo total con las predicciones de la Teoría Estándar de partículas en el inicio del Universo, confirmando su validez.

La actual superficie de Marte es árida pero sus valles y canales sugieren un pasado saturado de agua. ¿Dónde fue a parar esa agua?. La nave espacial Mars Odyssey está provista de un espectrómetro de rayos X y de neutrones que ha permitido estudiar las emisiones procedentes de la superficie de este planeta producidas por las interacciones entre los rayos cósmicos y los elementos sobre los que éstos inciden. La interpretación de los resultados condujo, en el año 2002, a proponer que una porción del agua marciana primitiva se evaporó pero que el resto permanece bajo la superficie, subterráneamente, en forma de hielo, en algunos lugares tan solo unas decenas de centímetros bajo la superficie marciana.

QUAOAR
El planeta Plutón fue descubierto hace más de 70 años. En el año 2002 se ha encontrado un nuevo componente del sistema solar de gran tamaño, bautizado como Quaoar. Está situado a unos 7.000 millones de kilómetros de distancia de la Tierra y posee un tamaño la mitad que el de Plutón, es decir unos 1300 kilómetros de diámetro. Es una masa helada que presenta una órbita alrededor del sol de 288 días. El nombre de Quaoar recuerda la mitología creadora de la tribu nativa americana Tongva, pero el nombre científico asignado es el de 2002 LM60.


TECLADO VIRTUAL
La miniaturización informático-electrónica hará que pronto existan ordenadores, con las mismas prestaciones de los actuales, con el tamaño de una pequeña agenda de bolsillo. Pero, ¿cómo disponer de teclados cómodos y ligeros para éstos y otros utensilios?. El teclado integrado virtual Canesta puede ser el inicio de una respuesta adecuada. Se trata de un teclado virtual luminoso que se proyecta mediante un láser sobre una superficie, ayudado de una fuente de infrarrojos y de un sensor. Con ello, se identifican mediante 50 barridos por segundo los movimientos tridimensionales del movimiento de los dedos sobre las teclas del teclado virtual. Se confía que su producción masiva haga que su precio sea de sólo unas decenas de euros.

TODOS VASCOS
Los estudios lingüísticos de las múltiples lenguas europeas y los genéticos del ADN mitocondrial (genes transmitidos por vía materna) coinciden. Los actuales vascos no son un grupo biológico singular sin parentesco importante con el resto de los europeos. Más bien la gran mayoría (más del 75%) de los europeos procedemos de los vascones que inmigraron, huyendo de la glaciación, al Norte de la actual España y Sur de la actual Francia, hace unos 20.000 años, procedentes de Asia Central o del Próximo Oriente, trayendo la Agricultura y la lengua indoeuropea. De ello nos ocuparemos próximamente con más detalle.