Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

La mejor Ciencia de 1996

El final de diciembre es una buena época para recapitular lo más destacado del año que acaba. Pero la rápida revolución científica y técnica que está sufriendo la Humanidad hace que, posiblemente, no seamos conscientes de la misma ni del drástico cambio que implicará, superior al que, en su momento, acarreó la revolución industrial.

Los nuevos descubrimientos científicos se suceden vertiginosamente. La revista SCIENCE es el órgano oficial de la ASOCIACIÓN AMERICANA PARA EL AVANCE DE LAS CIENCIAS, la mayor sociedad científica internacional existente, que agrupa a científicos de todo el mundo. En el número de la revista de hoy, al igual que al finalizar los años anteriores, se hace una selección y glosa de los diez descubrimientos científicos, realizados en 1996, considerados los más importantes. Como viene siendo normal en los últimos tiempos, la mayoría, siete de ellos, corresponden al ámbito biomédico y el resto al físico o informático. Aunque en otras colaboraciones hemos tenido ocasión de comentar, con algún detenimiento, el significado de la mayor parte de ellos, posiblemente sea interesante hacer una breve recapitulación de los mismos.

EL MEJOR. Desde que, hace unos años, se comenzó a investigar sobre las causas y el tratamiento del SIDA, a los científicos les embargaba una cierta frustración respecto a los resultados de sus esfuerzos. Pero, en 1996, se han producido avances muy substanciales. Avances terapéuticos, con el diseño de los inhibidores de las proteasas del VIH, cada vez más eficaces, de modo que están haciendo mejorar drásticamente las perspectivas de los tratamientos. En cuanto a hallazgos básicos, destaca la existencia de ciertas moléculas naturales, de tipo polipeptídico, llamadas quimoquinas, que pueden actuar suprimiendo el virus VIH de la inmunodeficiencia humana. Todas estas nuevas armas hacen vislumbrar la posibilidad de que pronto se alcance la situación en la que la infección por el VIH sea una enfermedad crónica más bien que una condición fatal.

BIOMEDICINA. Un jalón histórico para el 1996 fue la secuenciación completa del genoma de la Sacharomyces cerevisae, levadura de panadería, ya que es un organismo eucariota, es decir, del mismo tipo que el ser humano, con células que poseen núcleos rodeados de membranas. Ello ayudará a desvelar qué recursos genéticos se usan para realizar funciones usuales en los eucariotas, tales como son las divisiones celulares.

Entre las más importantes armas de nuestro sistema inmunológico en la lucha contra los virus infectantes se encuentran las células T. En el año que ahora acaba dos grupos investigadores consiguieron mostrar las imágenes tridimensionales de la unión de las zonas receptoras de las células T con sus objetivos específicos, determinadas moléculas. Sin duda este conocimiento será útil para el diseño de nuevos fármacos terapéuticos.

También alcanzó metas importantes el estudio de los orígenes de la vida, desde aspectos tales como la incitante posibilidad de existencia de vida actual o pasada en Marte hasta el gran descubrimiento de que realmente los seres vivos se dividen en tres grandes reinos (Bacteria, Eucaria y Arquea), en lugar de los dos grandes reinos tradicionales hasta ahora enseñados (Animal y Vegetal). Más aun, hace unos meses fue posible conocer la secuencia genómica de un primer representante del nuevo reino Arquea, concretamente el Methanococcus Lannaschii, cuyas características son intermedias entre las de los eucariotas y los procariotas.

En el otro extremo se sitúa la muerte, la muerte celular por apoptosis, un suicido celular, o muerte programada de ciertas células, que se realiza de modo altruista, en situaciones en que ello es conveniente para la totalidad del organismo. Los científicos han conseguido avanzar notablemente en la descodificación genética de estos programas autodestructivos, lo que redundará en beneficio de su mejor conocimiento y en la comprensión de las enfermedades caracterizadas por la existencia de una apoptosis irregular o descontrolada.

La preocupación por la enfermedad de las vacas locas hacen más interesantes los avances investigadores sobre las proteínas infectivas conocidas como priones, capaces de cruzar las barreras interespecies y dar lugar a nuevas formas neurodegenerativas de la enfermedad de Creutfeldt-Jakob.

El último avance biomédico es la demostración de la existencia de nuevas moléculas que sirven como sistemas de posicionamiento biológico durante el desarrollo embrionario, con lo que, en un embrión animal en desarrollo, cada célula aprende su localización exacta en relación con el resto de las células, a fin de que se origine el órgano adecuado en el lugar preciso. Este proceso está alterado en la malignización celular, por lo que su conocimiento será indispensable para combatir el cáncer.

FÍSICA E INFORMÁTICA. Durante el año 1996 la red Internet se enriqueció con un gran número de las más prestigiosas publicaciones científicas, de modo que en la red se encuentran las versiones completas o adaptadas de las revistas y bancos de datos científicos más importantes. Ello está significando una verdadera revolución en el proceso de distribución, búsqueda y adquisición de la información científica.

La primera contribución de la Física lo es en un campo ya clásico, el de los láseres, que en 1996 ha rebasado las fronteras anteriores, con el uso de nuevos diseños y materiales que han conseguido que los láseres sean mucho más económicos y versátiles.

El último hallazgo, también físico, nos trae un mejor conocimiento de nuestra casa, la Tierra, ya que, en contra de lo hasta ahora supuesto, el núcleo interior de la Tierra no es estático, sino que se desplaza girando a una velocidad superior a la de la corteza terrestre.

Y si 1996 ha sido de gran brillantez científica, el próximo año 1997 se nos presenta muy prometedor con seis áreas en las que se esperan y desean avances fundamentales: 1. Cáncer; 2. Partículas físicas elementales; 3. Síntesis de hidratos de carbono para fabricar nuevos fármacos; 4. Rayos X de alta energía; 5. Introducción en los ordenadores de eficaces medidas de seguridad; 6. Ordenadores cuánticos.