Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

España: otro "pisotón"

Lo confirma la nueva publicación publicada hace unos días por la OCDE en relación con su Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA, por sus siglas en inglés).
 
PISA. El programa PISA evalúa hasta qué punto los alumnos cercanos al final de la educación obligatoria han adquirido los conocimientos y habilidades necesarios para la participación plena en la sociedad del saber. Organizadas por la OCDE, las correspondientes pruebas se realizan cada tres años y examinan el rendimiento de alumnos de 15 años en varias áreas temáticas así como su motivación por aprender, la concepción que tienen sobre sí mismos y las características y estrategias de su aprendizaje. Cada una de las evaluaciones PISA realizadas se ha centrado más en un área temática: lectura (en 2000), matemáticas (en 2003) y ciencias (en 2006). Se efectuarán otras fases de evaluaciones en el 2009 (lectura), 2012 (matemáticas) y 2015 (ciencias).

Participan en el estudio 57 países, 30 de la OCDE y, el resto, asociados. Más de un millón de alumnos han sido evaluados hasta ahor,a con muestras aleatorias representativas (escuelas públicas y privadas) de entre 4,500 y 10,000 estudiantes por país, en función de su edad (entre 15 años y tres meses y 16 años y dos meses al principio de la evaluación) y no del grado escolar en el que se encuentran. Además de las pruebas que miden la competencia en lectura, matemáticas y ciencias, los estudiantes realizan cuestionarios sobre ellos mismos, y sus directores lo hacen sobre sus escuelas.

La publicación del informe global PISA 2006, en abril del año 2007, ya supuso un gran varapalo para nuestra política educativa en Secundaria. Los titulares utilizados por los medios de comunicación fueron ilustrativos. ABC: “A la cola de Europa y entre los mediocres en Ciencias y Matemáticas”. El País: “La educación española retrocede”; el Mundo: “España suspende en Educación”; Público: “Los estudiantes españoles, de los peores” y Expansión: “Informe Pisa: otra vez calabazas”. En resumen, España, respecto al 2003, mostraba un descenso de comprensión lectora muy notable, moderado en matemáticas y leve en ciencias. Quedaba relegada al puesto 37, 11 atrás del 26 obtenido en el año 2003, y a  12 puntos por debajo del promedio de los países de la OCDE

La respuesta de los políticos fue la normal. La oposición, echándole la culpa al gobierno, y el presidente diciendo: "el problema es que hemos tenido muchas generaciones en España con un bajo rendimiento educativo, fruto del país que teníamos". 

 

EXCELENCIA
En el mundo del trabajo, sobre todo para el desarrollo económico y social de los  países situados cerca de la llamada frontera tecnológica, existe una demanda mundial de personas altamente cualificadas que permitan desarrollarse a las empresas en entornos muy competitivos. En esta situación las competencias básicas son importantes pero los niveles altos de habilidades son críticos para la creación de nuevos conocimientos, tecnología e innovación. Por ello, el mayor número posible de nuestros jóvenes deberían alcanzar niveles de excelencia, dentro de un sistema educativo adecuado con profesores competentes y buenas dotaciones escolares. El futuro de un país depende de disponer de un suficiente número de jóvenes altamente cualificados en materias científicas y tecnológicas.

Por ello, uno de los propósitos principales del proyecto PISA ha sido definir y evaluar las características del grupo estudiantil clasificable como altamente cualificado en el campo de las ciencias. Ello incluye conocimientos científicos y el uso que se hace de ellos para identificar preguntas, adquirir nuevos conocimientos, explicar los fenómenos científicos y sacar conclusiones basadas en evidencias, sobre asuntos relacionados con la ciencia. Los estudiantes que alcanzan los niveles 5 y 6 están capacitados para ello. De ello trata su último informe

LOS RESULTADOS. Los españoles son muy malos. El actual sistema educativo español ha originado que nuestros estudiantes de secundaria parezcan estar reñidos con la excelencia científica. Examinemos algunos de los muchos datos disponibles en las 165 páginas de la reciente publicación de la OCDE Top of the class – High Performers in Science in PISA 2006.

El porcentaje medio de los alumnos altamente cualificados en ciencias es del 8,8% en los 30 países de la OCDE. Los 5 primeros países son: Finlandia (20,9%), Nueva Zelanda (17,6%), Hong Kong (16%), Japón (15%), China-Taipei (14,6%) mientras que España se sitúa en un pésimo puesto 35 con el 4,8%. Comparativamente, he aquí los puestos de algunos países europeos: Reino Unido (número 8), Holanda (9), Eslovenia (10), Alemania (12), Chequia (13), Suiza (15),  Irlanda (19), Francia (21).  En cuanto a Estados Unidos, ocupan el puesto 20.

Si tenemos en cuenta el porcentaje de cualificados junto al número total de estudiantes de cada país, se podría establecer un porcentaje global de su contribución al joven talento científico mundial. En este caso, dada su población, el primer puesto lo ocupar Estados Unidos (25%), seguido de Japón (13%), Alemania (8%), Reino Unido (8%), etc., con un 5% para Francia y 2% para Italia y tan sólo un 1% para España o para Finlandia (que posee 1/8 parte de población que España).

El grave problema español es su sistema educativo, falto de rigor y despreciativo con el esfuerzo. Lo corroboran los malos resultados de excelencia que se dan también en la lectura (comprensión) y en las matemáticas. He aquí algunos puestos y porcentajes. Excelencia en la lectura: 1.Corea (21,7%); 2. Finlandia (16,7%); 6.Irlanda; 7.Polonia; 8. Bélgica; 10.Alemania; 16.Reino Unido; 21.Francia; 28. Italia (5,2%); 32. Portugal (4,6%); 40. Turquía (2,1%); 42. España (1,8%). La media de la OCDE es el 8,1%. En cuanto a Matemáticas España es el 31 y sólo 3 países europeos ocupan puestos posteriores (Italia, Portugal y Grecia).

Los datos de PISA 2006 rompen el estereotipo de que los estudiantes muy cualificados en ciencias no lo serán en otras disciplinas, ya que la alta cualificación se superpone mucho en los tres campos, lectura, matemáticas y ciencias.

Para nuestros responsables educativos, un consejo: dejen los experimentos para sus casas y simplemente sigan los caminos seguros y rigurosos que tantos países y tantos estudiantes demuestran que son los únicos válidos.