Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

El eclipse del milenio

Los eclipses siempre han sido motivo de fascinación para la Humanidad. En 1924, Elisabeth M. Lewis, autora de un Manual sobre Eclipse Solares, escribía así: "Presenciar un eclipse total de Sol es un privilegio que se le ofrece a muy poca gente. Sin embargo, una vez que se ha visto, es un fenómeno que no se olvida jamás".

Y continuaba: " El cuerpo negro de la Luna resaltando...en siniestro relieve entre el Sol y la Tierra; repentina y gloriosa brillantez de la perlada corona, imposible de observar en ningún otro momento; las protuberancias escarlatas elevándose desde la superficie del oculto Sol hasta alturas de muchos miles de millas; la desacostumbrada presencia de las estrellas más brillantes y los planetas durante el día; la oscuridad de un crepúsculo, y la brisa extraña en el aire".

ECLIPSES. Pues bien, el próximo 11 de agosto de 1999, miércoles, va a tener lugar el último y gran eclipse total de Sol del milenio, ya que hasta el año 2001 no acaecerá el próximo. Y para nosotros, los europeos, su particularidad más destacable es la de que va a cruzar plenamente Europa, por primera vez, tras 37 años del último con esas características.

Los eclipses solares ocurren cuando la Luna está en los nodos de su órbita, en Luna Nueva. Al interponerse con el Sol, su sombra es proyectada sobre la superficie de la Tierra. Cuando la Luna no está a la mínima distancia de la Tierra, su diámetro aparente es menor que el del Sol, y cuando sucede el eclipse solar el anillo exterior del disco solar permanece visible: se trata de un eclipse anular. Pero cuando, como en el caso que comentamos, la Luna esté cercana a la Tierra, su diámetro aparente igualará al del Sol, al que puede oscurecer totalmente: es un eclipse total.

Como la Luna es menor que la Tierra su sombra solo cubre una parte de la superficie terrestre por lo que el eclipse únicamente puede verse en una superficie terrestre restringida. Más aun, al igual que el resto de las sombras, la de la Luna produce en la superficie terrestre una umbra y una penumbra. Una persona situada en la umbra verá el Sol totalmente eclipsado, mientras que si se encuentra en la penumbra solo verá parcialmente oscurecido el Sol (eclipse parcial). La zona de umbra puede abarcar varios miles de Kilómetros de largo sobre la superficie terrestre, y la longitud total depende de la distancia Tierra-Luna. Pero su anchura no supera los 260 Kilómetros, aparte de que la duración global del centro del fenómeno está limitada a unos siete minutos como máximo.

EL ECLIPSE. Teniendo en cuenta lo anterior, podríamos describir la existencia de una línea central máxima de cada eclipse que temporalmente se irá desplazando de oeste a este. El 11 de agosto de 1999 comenzará, al amanecer, al este de la ciudad de Nueva York, para cruzar el Atlántico Norte y alcanzar Europa, en Cornwall, muy al sur de Inglaterra, dirigiéndose hacia Francia, atravesando Normandía, de modo que pasará a 30 kilómetros al Norte de París a las 10 horas y 23 minutos (hora universal), saliendo por Estrasburgo, hacia el sur de Bélgica, de Luxemburgo y Alemania (Stuggart, Munich), continuando por Austria (Salzburgo, Graz) y por Hungría y Rumania (por encima de Bucarest a las 11:03 hora universal), hasta llegar a Bulgaria, atravesar el Mar Negro y dirigirse hacia las costas noroccidentales de Turquía (Cide) antes de adentrarse en Asia, a través de los desiertos de Irak, Irán y Pakistán, antes de finalizar en la India, al anochecer local.

Los turistas que se encuentren en esa fecha en algunos de esos lugares podrán observarlo de modo excelente y, por ejemplo, podrían conjugar los placeres auditivos del festival de Salzburgo, con los visuales del eclipse. Pero aquellos españoles que piensen permanecer en la península, ¿podrán contemplar, al menos parcialmente, este eclipse del milenio?. Efectivamente así es, ya que si suponemos dos líneas paralelas a la central del eclipse, una que contornee el norte de la península y otra que se sitúe sobre Gibraltar, delimitarían unos porcentajes del eclipse que irían desde un 80% para la línea superior, hasta un 60% para la línea inferior.

NOSOTROS. Concretamente, las circunstancias del eclipse, para Albacete (AB), Alicante (A) y Murcia (MU) serán las que se indican, en cuanto a su hora de inicio (en hora universal), el momento máximo del eclipse, el final del mismo, el porcentaje de ocultación total y la altura del disco solar sobre el horizonte.

Hora de inicio: 08:55:04 (AB); 08:57:07 (A); 08:56:16 (MU)
Máximo: 10:13:00 (AB); 10:15:43 (A); 10:14:18 (MU)
Final: 11:37:10 (AB); 11:40:12 (A); 11:38:35 (MU)
Porcentaje eclipsado: 62 % (AB); 60 % (A); 58 % (MU)
Altura del Sol: 55º (AB); 57º (A); 56º (MU)

Anteriormente nos referíamos a la combinación auditivo-visual que podrían disfrutar ese día de agosto las personas que se encuentren en Salzburgo. También es factible ofrecer un sucedáneo musical al inmenso resto de personas que no podamos estar en los lugares de umbra, sino que estaremos en los de penumbra, del eclipse. Se trata de la pieza musical del compositor inglés Simon Cooper, especialmente creada para este acontecimiento, titulada Millenium Eclipse. Esta música pretende seguir un camino análogo al del eclipse, recogiendo las influencias musicales de todas las zonas atravesadas, con el intento simbólico de unir las culturas a través de la música, con el simbolismo unificador del eclipse. Por ello, en la variada instrumentación se emplean voces, cantos gregorianos, coros infantiles, arpas, guitarras y cuerdas orquestales, instrumentos de aire y percusión, sintetizadores, efectos ambientales espaciales, etcétera. Y, si se conforman con una muestra, pueden oírla, a través de Internet en: dspace.dial.pipex.com/scoop/discogra7.shtml. Y, para los adictos a la red, con seguridad podrán contemplar, también, en su día, el eclipse en las páginas web ofrecidas desde las diferentes y más privilegiadas ubicaciones geográficas.