Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Retardantes ignífugos

El uso de retardantes ignífugos bromados está muy generalizado en textiles, equipos electrónicos de ordenadores o componentes de los televisores, automóviles, etcétera. Su consumo anual alcanza unas 200.000 toneladas. Una Investigación acaba de demostrar que su efecto contaminante puede ser mayor que el supuesto. Concretamente se ha podido detectar la presencia de restos de dos de sus variedades (bifenilos polibromados y difenil éteres polibromados) incluso en los cuerpos de algunos cetáceos del Océano Atlántico que usualmente viven a grandes profundidades. Ello significa que hasta allí han llegado estos contaminantes, cuya toxicidad y efectos contaminantes son similares a los bien conocidos del DDT o los PCB (Bifenilos policlorados).