Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

2010: Año Internacional (¿perdido?) de la Diversidad Biológica

2010: Año Internacional (¿perdido?) de la Diversidad Biológica
Ilustración :: ÁLEX

Hace unos días, el 22 de abril, se celebraba el Día de la Tierra, en el marco del presente año, declarado Año Internacional de la Biodiversidad. Hace 18 años, en Río de Janeiro se establecieron unas metas para 2010. ¿Se han alcanzado? Comentaremos más adelante un gran artículo de revisión que publica la revista 'Science' recientemente.

Biodiversidad
La primera Conferencia de Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, conocida como Cumbre de la Tierra, tuvo lugar en 1992 en Río de Janeiro. La segunda, en Johannesburgo (Sudáfrica) en 2002. Fueron unas conferencias singulares tanto por su tamaño como por sus motivos. En la de Río de Janeiro participaron 172 gobiernos con 108 jefes de Estado o de Gobierno. Además, al Foro de ONG consultivo que se convocó paralelamente asistieron otras 17.000 personas, junto a 2.400 representantes.

Uno de los tres grandes acuerdos nacidos allí fue el Convenio sobre Diversidad Biológica (CDB). La diversidad biológica hace referencia a la inmensa riqueza y número de las formas vivientes sobre la Tierra. Es el fruto de miles de millones de años de evolución de la que somos una parte integral los seres humanos. Están identificadas más de 1,75 millones de especies entre plantas, animales y microorganismos. Una buena parte de ellas son seres pequeños y la mayor parte de las formas vivientes aún están por identificar ya que se estima que existen entre 13 y 100 millones de especies. La expresión 'biodiversidad' también se refiere a las diferencias genéticas dentro de una misma especie o a la variedad de ecosistemas existentes en valles, montañas, bosque, desiertos, ríos, etc., donde interaccionan los seres vivos entre sí y con el aire, agua o suelo que les rodea.

Todo ello da lugar a un delicado equilibrio que permite a la Tierra ser un lugar habitable para el hombre. Gracias a la biodiversidad se consiguen los bienes y servicios que sustentan nuestras vidas. Pero el hombre es el peor enemigo del hombre y la actividad humana, muchas veces incontrolada, causa daños irreparables a los ecosistemas y a la propia biodiversidad y puede ser la causa de daños profundos e irreparables. Ya en el Preámbulo del CDB se enunciaban algunos peligros: reducción de la diversidad biológica como consecuencia de determinadas actividades humanas, falta de información y conocimientos sobre la diversidad biológica, urgente necesidad de desarrollar capacidades científicas, técnicas e institucionales para lograr un entendimiento básico que permita planificar y aplicar las medidas adecuadas, necesidad vital de prever, prevenir y atacar las causas de reducción o de pérdida de la diversidad.

Europa
En la Unión Europea (UE), desde 1993, también se ha legislado y acordado al respecto, comenzando por la propia aprobación de un convenio en nombre de la Comunidad Europea que mostraba su preocupación por la reducción considerable de la diversidad biológica como consecuencia de determinadas actividades humanas (contaminación, deforestación, etc.). Así, según una evaluación del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), hasta un 24% de especies de como mariposas, aves y mamíferos se han extinguido en Europa.

La situación es preocupante. Una biodiversidad adecuada podría limitar los efectos de riesgos ambientales tales como los del cambio climático o los de ciertas plagas.
Entre las acciones de la UE para el presente año figura la de denominada (traducida) Biodiversidad-10 mensajes para el 2010, que consiste en diez amplios estudios sobre diversos aspectos de la biodiversidad, su situación actual y recomendaciones oportunas. Ya se han publicado los relativas a Cambio Climático y Biodiversidad (destacando la necesidad de investigar más), Áreas Protegidas (con el papel de la red Natura 2000, necesitada de mayor protección), Ecosistemas De Aguas Dulces (abundantes pero con peligros), Ecosistemas Marinos (sometidos a una intensa presión medioambiental) y Ecosistemas Forestales (de distribución muy heterogénea). En los próximos meses se harán públicos los correspondientes a Ecosistemas Urbanos, Ecosistemas Agrícolas, Ecosistemas Montañosos, Ecosistemas Costeros y Patrimonio de la Biodiversidad Europea.

La UE también ejerce una labor de vigilancia y sanción. Como muestra, su reciente apercibimiento final a España en relación con una infracción del Derecho de la UE en materia de tratamiento y vertido de residuos industriales sólidos en el estuario de Huelva sin haberse tomado las medidas necesarias de gestión de residuos para la protección del medio ambiente, acumulando a lo largo de más de 40 años más de 120 millones de toneladas de restos.

Cumplimiento
Con el título 'Global Biodiversity: Indicators of Recent Declines', es decir, 'Biodiversidad Global: Indicadores de Deterioros Recientes', 45 científicos y expertos de todo el mundo de 32 instituciones internacionales (Naciones Unidas, Unesco, centros de investigación, universidades, etc.) publican recientemente en 'Science' un informe documentado sobre la situación del compromiso adquirido en el año 2002 en el CDB ('Objetivo 2010'), para lograr una reducción significativa del ritmo de pérdida de biodiversidad para 2010.

El estudio analiza 31 indicadores diferentes relacionados con el CDB. La mayoría de los indicadores del estado de la diversidad biológica (como las tendencias de población de especies, el riesgo de extinción, la extensión del hábitat y las condiciones y composiciones de las comunidades) mostraron un deterioro patente, mientras que los indicadores de presiones sobre la biodiversidad (incluido el consumo de recursos, las especies exóticas invasoras, la contaminación por nitrógeno o la sobreexplotación e impactos del cambio climático) registraron aumentos.

Con ello, a pesar de los compromisos, los daños a la biodiversidad no parecen estar reduciéndose, sino que ésta ha seguido quebrantándose en las últimas cuatro décadas, mostrando tendencias negativas la mayoría de los indicadores (8 de 10) relativos a su estado, como los de población de vertebrados, poblaciones de aves playeras, hábitats específicos de aves, bosques, manglares, praderas de pastos marinos, o estado de los arrecifes de coral.

Por el contrario, la mayor parte de los indicadores relacionados con presiones sobre la biodiversidad muestran tendencias al alza en las últimas décadas: consumo humano total de los activos ecológicos del planeta, depósito de nitrógeno reactivo, número de especies exóticas en Europa, proporción de poblaciones de peces sobreexplotadas o efectos del cambio climático en la población europea de aves.
Otros indicadores, por ejemplo, muestran que un 21% de las razas de los animales están en peligro de extinción (el 9% ya se han extinguido), que las lenguas minoritarias empleadas por menos de 1.000 personas (22%, de los actuales 6.900 idiomas) han perdido hablantes en los últimos 40 años y están en peligro de desaparecer en este siglo, que más de 100 millones de personas pobres viven en zonas remotas en peligro y que, por ello puedan ser particularmente dependientes de la biodiversidad y de los servicios de sus ecosistemas.

La conclusión final es la de renovar y redoblar esfuerzos para la educación y la concienciación de los humanos respecto a la biodiversidad y la exigencia a los poderes políticos de desarrollar medidas adecuadas para que, al menos, no se siga deteriorando la biodiversidad de la Tierra.

Más en: http://ec.europa.eu/public_opinion/flash/fl_290_en.pdf