Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Un Gran Ingeniero Genético

La conclusión a la que han llegado diversos grupos investigadores es la metáfora de que, en el jardín de la evolución, no existe un Gran Relojero Ciego, como ocurriría neodarwinistamente si las mutaciones siempre tienen, o han tenido lugar, espontáneamente, con independencia de su adaptabilidad. Ello significaría que las mutaciones aparecen independientemente de la necesidad biológica, merced a alteraciones físicas, químicas o a errores en la replicación del material genético. Trabajando con cepas de la bacteria Escherichia coli, y sobre sus mecanismos para utilizar como nutriente al carbohidrato lactosa, los resultados de estos investigadores hacen que más bien se pueda hablar de un Gran Ingeniero Genético. La razón radica en que han comprobado la existencia de mutaciones adaptativas, o dirigidas, para lo cual es necesario que tenga lugar previamente la transferencia genética de plásmidos, es decir, que ello significa que las células pueden usar, como respuesta a ciertos estímulos fisiológicos, sistemas bioquímicos para cambiar su ADN.