Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Buscando asesinos

Buscando asesinos

Cuando llega cada verano un grupo de científicos de la Universidad de Oslo reemprende un proyecto de investigación en marcha desde hace varios años, para lo cual se trasladan a la isla de Spitsbergen fuertemente armados con potentes rifles. Aprovechan que durante unas pocas semanas no se pone el sol y la temperatura supera los 0º C. Buscan a unos grandes asesinos depredadores. Los asesinos que buscan no son los osos polares que se encuentran en la isla sino reptiles marinos que murieron hace millones de años. Eran mucho mayores y más depredadores que un simple oso polar. Eran los pliosaurios.

REPTILES MARINOS
Durante algún tiempo la fascinación producida por los dinosaurios eclipsó a los estudios sobre los reptiles marinos. Sin embargo, actualmente su, investigación es considerada de gran interés. Resumiendo mucho podemos indicar que en el periodo carbonífero (hace 359-299 millones de años) aparecieron los saurópsidos, descendientes de los reptiliomorfos. En el periodo Pérmico (hace 299-251 millones de años), los arcosauramorfos, un grupo en el que se incluyen cocodrilos, pterosaurios y dinosaurios. Tras la extinción masiva del Pérmico-Triásico, en la que desaparecieron el 95% de las especies marinas existentes, al inicio del Triásico (uno de los tres componentes de la era Mesozoica, hace 250-200 millones de años) surgieron los primeros reptiles marinos (ictiosaurios y sauropterigios). Durante el Jurásico (hace 199-145 millones de años), conocida como la edad de oro de los dinosaurios, en el agua, los plesiosaurios de grandes dimensiones fueron los protagonistas y empezaron a sustituir a los ictiosaurios. Y en el Cretácico (145-65 millones de años) los ictiosaurios marinos ya estaban en declive al igual que los plesiosaurios. Para sustituirlos aparecieron las tortugas marinas y los mosasaurios, un grupo de lagartos marinos gigantes. Al final del Cretácico la extinción masiva acabó no solo con los dinosaurios sino con otras muchas formas como  pterosaurios,  plesiosaurios y mosasaurios, éstos últimos descendientes de los gigantes pliosaurios.  

Durante el reinado de algunos de los reptiles marinos citados - pliosaurios, ictiosaurios, plesiosaurios y mosasaurios – la temperatura del mar era más cálida que actualmente, adecuada a los reptiles de sangre fría cuya capacidad de respirar aéreamente les permitía vivir en las aguas de bajo contenido de oxígeno, cruzando los océanos de polo a polo.

PLIOSAURIOS
En cuanto a los pliosaurios de la isla de Spitsbergen pertenecen al suborden Pliosauroidea, que es un suborden de los saurópsidos plesiosaurianos, unos tremendos animales marinos que vivieron desde el Triásico superior hasta el Cretácico superior. El Triásico es uno de los tres períodos geológicos de la Era Mesozoica. Entonces ocurrió la aparición de los primeros dinosaurios. En cuanto al Cretácico es el último periodo de la era mesozoica. Su final coincide con la caída de un gran meteorito y la extinción masiva de muchas formas de vida, entre ellas la de los propios dinosaurios.

Los pliosaurios tenían unos cuerpos anchos y robustos, grandes cabezas con enormes dientes que sobresalían y cuatro tremendas aletas como remos para conseguir con un único impulso una gran velocidad. Su tamaño podía llegar a los 18 metros y se alimentaban de grandes presas, incluso de tiburones y otros reptiles marinos como ictiosaurios y plesiosaurios. A finales del cretácico fueron reemplazados por depredadores más rápidos y mejor adaptados al medio como los mosasaurios.

Hace 150 millones de años la isla de Spitsberger estaba cubierta por un frío mar poco profundo que albergaba multitud de reptiles, muchos de ellos pliosaurios. Por ello, la isla se encuentra repleta de restos fósiles de ellos. El interés por su estudio es grande. Los reptiles marinos fueron de los primeros fósiles vertebrados que conoció la ciencia y fueron clave para el desarrollo de la teoría de la evolución.

A finales del siglo XVIII,  en una mina en Maastricht en los Países Bajos, se produjo el hallazgo de lo que parecía ser una gran quijada de un tremendo lagarto marino. Era un Monosaurus y su conocimiento sirvió para que dentro de la ciencia comenzase a aceptarse la idea de que los animales podían extinguirse. En el siglo XIX, los ictiosaurios y plesiosaurios descubiertos por Mary Anning, al suroeste de Inglaterra, ayudaron a establecer la ciencia de la paleontología. Y los reptiles desempeñaron un importante papel en el debate intelectual surgido al enunciar Darwin la teoría de la evolución.

HALLAZGOS
El estudio de los fósiles está permitiendo reconstruir ese pasado tan lejano y fascinante. Comentemos algunos hallazgos significativos. Los ictiosaurios eran vivíparos, como nos enseña un fósil del inicio del Jurásico encontrado en Würtemberg, Alemania, depositado en el Museo de Historia Natural de Stuggart, que mostraba el nacimiento de un ictiosaurio. Y los estudios de Ryosuke Motani, de la Universidad de California, han demostrado que los ictiosaurios, cuyos primeros fósiles datan de hace unos 245 millones de años, primero fueron criaturas parecidas a anguilas que permanecían cerca de la orilla, pero en los siguientes 40 millones de años se convirtieron en formas optimizadas semejantes a los delfines, capaces de navegar a través de los océanos abiertos. El investigador Motani, estimaba en un artículo publicado en la revista PALEOBIOLOGY que un ejemplar europeo de Stenopterygius (un género de  losictiosaurios), de 180-millones de años de edad poseía una velocidad de crucero comparable al atún, que es uno de los peces más rápidos conocidos vivos.  

Posiblemente, la viviparidad fue común en todos los grandes reptiles. En palabras del profesor Caldwell “Si se puede dar a luz en el agua entonces se posee la capacidad de colonizar los océanos del planeta”. En 2001, Mike Caldwell de la Universidad de Alberta, Canadá, examinó un fósil de mosasaurio en el Museo de Historia Natural de Trieste y comprobó que poseía embriones en su vientre. Más recientemente, en el año 2004 se publicó en la revista NATURE que los kichosaurios, ancestros de los plesiosaurios también eran vivíparos.

Los tamaños de los reptiles marinos mesozoicos fueron enormes en algunos casos. En el año 2004 los restos de un ejemplar de hace 210 millones de años, encontrado en la Columbia Británica, correspondían a un reptil de 21 metros de longitud. Hace unos días los paleontólogos del Dorset Country Museum mostraban los restos de un fósil británico correspondiente de un pliosaurio, un terrible predador marítimo de hace 150 millones de años, con 16 m de longitud.   En general, en los vertebrados se corresponden los tamaños de los ojos y los del cuerpo y los ojos de los ictiosaurios eran los mayores de los de los vertebrados, y en muchos casos estaban adaptados para poder bucear a profundidades de 500 m.