Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Las aventuras sexuales del presidente

Este relaro se refiere a un presidente americano. Poco después de iniciarse su mandato presidencial fue acusado de escándalo sexual. En un periódico se le atribuyeron relaciones sexuales ilícitas con una mujer 28 años más joven que él. Sin embargo, el escándalo no afectó mucho a su popularidad y nuevamente salió elegido. El poder legislativo llegó a iniciar un juicio preliminar de implicaciones, o "impeachment", que contenía varias alegaciones, entre ellas la del escándalo sexual.

El presidente negó casi todas las alegaciones, admitiendo solo alguna de ellas parcialmente, guardando silencio, para que fuesen sus familiares y seguidores políticos quienes le defendiesen. Su defensa principal consistió en repetir que su vida privada no guardaba relación con su actividad profesional por lo que no debería repercutir sobre su reputación pública. Al final, no se llegó a alcanzar ninguna resolución al respecto y durante mucho tiempo se siguió discutiendo sobre los detalles del caso. No se trata de la historia de Bill Clinton sino de la de Thomas Jefferson. Aunque, por si acaso, no olvidemos que el abreviado nombre Bill Clinton se corresponde al real de William Jefferson Clinton. Y esa referencia nominal a Jefferson es un recuerdo, muy usual en Estados Unidos, respecto al tercer presidente de Estados Unidos, Thomas Jefferson (1743-1826).

JEFFERSON. Junto con Abraham Lincoln y George Washington, Jefferson constituye, desde hace casi dos siglos una referencia admirativa para todos los ciudadanos de su país. Su rostro está impreso en las monedas americanas, en los billetes de dos dólares, en un gran número de monumentos y, ¿cómo no?, en las conocidas efigies rocosas del Monte Rushmore. Su recuerdo siempre ha estado ligado a que, como Secretario de Estado, fue uno de los primeros autores de la Declaración de Independencia, así como a su eminente papel de dirigente político y filosófico. Su interés por las Artes y las Ciencias, se plasmó, tras su mandato presidencial, en su protagonismo en la fundación de la Universidad de Virginia.

Jefferson fue el primer presidente americano acusado de escándalo sexual. Las sospechas se publicaron, por primera vez, en 1802, al año de su presidencia (1801-1809), en un periódico de Richmond. Se le atribuían relaciones sexuales ilícitas con su esclava negra Sally Hemings. En 1805, en plena presidencia, fue la legislatura de Massachussets quien inició su "impeachment". Los hechos habían comenzado, en 1786, en París, donde Jefferson desempeñaba el cargo de embajador en Francia, tras la muerte de su mujer. Sally Hemings, de 14 años de edad, fue enviada a París para que acompañase a la hija menor de Jefferson. No se sabe lo que allí pudo ocurrir, pero lo cierto es, que Heming acompañó a Jefferson en su vuelta a Estados Unidos, en 1789, permaneciendo a su servicio. Y, posteriormente, llegó a tener hasta cinco hijos, comenzando con Tom, en 1790 y finalizando con Eston, en 1808.

PATERNIDAD. ¿Quién era o quienes eran sus padres?. Algunos detalles apuntan hacia la paternidad de Jefferson. En primer lugar, su parecido físico con alguno de los niños. En segundo término, porque Jefferson residía en su mansión de Monticelello en Virginia, donde también se encontraba la esclava Sally, en las épocas en que cada niño debió ser concebido. Y, en tercer lugar, el testimonio del cuarto hijo, Madison quien, en su edad adulta, afirmó que su madre había reconocido que Jefferson era el padre de todos sus hijos. Sin embargo, muchos historiadores han mantenido dudas respecto a esta interpretación y, junto a la descendencia legal de Jefferson, buscaban la explicación del parecido físico con Jefferson, indicando que la paternidad podría haber correspondido a Samuel o a Peter Carr, hijos de una hermana del presidente.

De ser Jefferson el padre real ello ayudaría a arrojar alguna luz sobre su verdadero carácter moral. En efecto, Jefferson, antes de 1780, había mantenido una fuerte posición en apoyo del movimiento antiesclavitud. Pero en esa fecha, coincidente con el inicio de sus hipotéticas relaciones con su esclava negra, su postura al respecto comenzó a cambiar, expresando claras reservas frente a la finalización de la esclavitud. Entre sus argumentos no era el menor el que ello podría significar una indeseable mezcla y amalgama racial de la población.

EL ADN. Dejando aparte cualquier juicio respecto a sus posibles relaciones sexuales, ¿fue Jefferson un gran hipócrita en el manejo de sus argumentos respecto a la esclavitud?. El ADN nos acaba de dar una prueba sobre la hipocresía de Jefferson. La Investigación la ha realizado un equipo científico formado por genetistas de Virginia, Holanda y Reino Unido así como por bioquímicos y estadísticos de Oxford. Recordemos que la pareja cromosómica sexual femenina es XX, mientras que la masculina es XY. Ello significa que la mayor parte de la composición del cromosoma Y de un niño varón coincide con la del cromosoma Y paterno, es decir, que la información del cromosoma Y se va heredando a lo largo de la línea masculina de la descendencia, lo que puede servir para seguir el rastro paterno. Estos estudios cromosómicos necesitan del estudio de ciertos marcadores polimórficos del ADN (pequeñas regiones del ADN que varían entre los individuos) que conforman lo que se denomina haplotipo del cromosoma, dependiendo de las variantes de esos marcadores. En los últimos dos años diversos grupos investigadores han identificado a una serie de estos marcadores adecuados para el seguimiento del cromosoma Y, lo que está posibilitando estos estudios de herencia vía paterna.

Así lo ha hecho un equipo multidisciplinar (genetistas, bioestadísticos, bioquímicos) e internacional (ingleses, holandeses, americanos) de científicos que han analizado este cromosoma Y en algunos descendientes varones relacionados con Jefferson o con la esclava Sally. Sus resultados acaban de publicarse en la revista Science.

Una complicación adicional consistió en que Jefferson no dejó descendencia viva por vía masculina. Por ello, lo que los investigadores han analizado han sido a los descendientes varones vivos de un abuelo paterno de Jefferson, comprobando que en ellos existe un raro haplotipo característico de 19 marcadores polimórficos, que estaba ausente en otras 1200 personas de control analizada. Este haplotipo, el haplotipo Jefferson, tampoco se correspondió con los descendientes varones de los sobrinos del presidente (los hijos de su hermana), pero si fue compatible con el de los descendientes varones de Eston Heming, el hijo menor de Sally. La probabilidad de que esa compatibilidad se diese por azar se evaluó en menos del 1%, por lo que con casi total seguridad se puede afirmar que, efectivamente, la paternidad de Eston le correspondió al presidente. También se ha obtenido la interesante conclusión de que el haplotipo de Jefferson, por el contrario, no es compatible con el de los descendientes varones de Tom Woodson, el primer hijo de Sally. Ello podría deberse dos posibilidades: a) que el presidente no fuese el padre de Tom; y b) que si lo fuese, pero que a lo largo de los descendientes varones alguna paternidad legal no fuese la real.

En todo caso, la Investigación que comentamos ilustra una de las múltiples posibilidades de aplicación de las actuales técnicas de la Biología Molecular y deja bien claro que, al menos en su razonamiento acerca de la esclavitud, el presidente Jefferson fue un hipócrita total.