Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Teléfono: Invención-2

Graham Bell, en 1876 pidió una patente, no del propio teléfono, sino referido al mismo. Enterado Meucci de ello su abogado protestó en la Oficina de Patentes. Allí respondieron que los papeles de intención de patentes de Meucci se habían perdido. Investigaciones posteriores descubrieron la existencia de relaciones ilícitas entre funcionarios de la Oficina de Patentes y la compañía Bell. En 1886 tuvo lugar un juicio que Meucci no ganó contra las otras fuerzas mucho más ricas y poderosas. Sin embargo, el Secretario de Estado americano declaró que existían pruebas de la prioridad inventora de Meucci e inició una acción judicial contra las patentes de Bell, cuya celebración se dilató, y la muerte de Meucci, en 1896, dejó olvidado el asunto.