Ciencia y salud

Por José Antonio Lozano Teruel

Sopa de pollo: Tensión arterial

Nuestras abuelas tenían razón. Investigadores de la Universidad Nacional de Singapur han demostrado las excelentes virtudes cardiosaludables de la sopa concentrada de pollo y, cabe esperar, de la sopa de gallina. Como animales de experimentación usaron ratones genéticamente modificados para que desarrollasen hipertensión arterial. Se comprobó que una ingesta diaria a la que sería equivalente en humanos a un tazón de sopa concentrada, en un año, conducía a una reducción del 40-50% de la inflamación cardiaca y a una reducción del 60% en el engrosamiento de los vasos sanguíneos. La causa se debe a la presencia de ciertos péptidos específicos de estas aves.